Todos somos la excepción

Sobre algo que hace rato me llama la atención.

 

excepcion

Con cada grupo de gente nueva que conocemos o con amigos viejos con quienes nos reencontramos, tenemos una dinámica especial. Somos amigos o nos conocemos porque tenemos algo en común con ese grupo, queremos pertenecer a ese grupo. ¿Cierto?

En un viaje en tren, hace un buen rato, empecé a pensar en eso y en cómo, cuando más joven, las ganas de pertenecer a algo eran altísimas. Esto se manifestaba intentando no ser diferente, dando mucho para ser una más del montón (digamos), para no destacar porque eso significaba que te hicieran burla o te hicieran sentir incómoda. A mi me pasaba así, al menos.

Aquí se incluye mucho tiempo queriendo cosas a escondidas, sin compartir aficiones, casi dando paso a una ‘doble vida’ donde los intereses más ñoños o singulares no tenían cabida. Es como en High School Musical, cuando todos cantan finalmente confesando sin tapujos eso que más los hace ser felices (para algunos era estudiar, para otros cocinar o tocar un instrumento).

Esa vergüenza y las ganas de no salir de lo común están en toda mi adolescencia y no sé si les pasó lo mismo. Lo chori/bonito/estupendo/glorioso es que esa etapa se supera -a mi me pasó, al menos- y de pronto empiezas a celebrar esas diferencias en ti, empiezas a no querer ser parte del montón, empiezas a llevar esas etiquetas con orgullo.

Y me encanta. Me encanta ser diferente, me encanta no ser igual al resto y convengamos en que no soy súper loca ni ando con el pelo azul (por ejemplo). Soy normal pero no soy del montón y amo eso. Amo las cosas que me gustan y ya no siento vergüenza por ellas, me da lo mismo que alguien se ría de mí porque a mis 30ytantos me siguen gustando los monos animados y Harry Potter y bailar en la calle. No tengo por qué disculparme de nada porque son cosas que me hacen feliz. Fin.

Entonces pienso en las dinámicas de grupo y en cómo cada vez más gente en los grupos que conozco se enorgullecen mucho de quiénes son y de las cosas que les gustan. Eso me llena de alegría porque ver a la gente que quiero feliz es maravilloso.

No se trata sólo de llevar una bandera de orgullo ñoño o lo que sea, creo que se trata de que todos somos la excepción. En alguna parte. Todos somos o no somos algo y eso nos separa del resto. Yo siempre soy la que no toma (léase, ‘alcohol’, léase ‘cerveza’) en un grupo o soy la que no ve tele, en otro… y así, estoy segura que toda la gente que conozco es la excepción en los grupos a los que pertenece y eso los hace únicos ahí. Pero en vez de sentirse aislados, yo creo que los hace especiales y hay que celebrar eso.

Creo que mi punto general es que hay que celebrar las cosas que nos unen pero también hay que celebrar las diferencias porque son bacanes y eso hace que esta fauna a la que llamamos humanidad sea entretenida y rica y linda. Siempre que sean diferencias sanas, por favor, estemos de acuerdo en eso que si me pongo a pensar en criminales o tantas cosas así me deprimo y no era esa la intención de este post. No, pensemos lindo que se viene el fin de semana eh eh eh eh, ¿ya?

10 comentarios sobre “Todos somos la excepción

  1. Pensé que ibas a hablar de cómo cada vez que alguien se queja por algo, salen todos diciendo que ellos no son así, como si todos fueran la excepción. Menos mal que se trataba de algo mucho mejor.

    Yo tuve suerte de tener amigos tan ñoños como yo con los que pude pasarlo muy bien, pero en la media la presión cambia y me pasó para el otro lado, habían cosas de moda que me gustaban y me daba vergüenza decirlo porque me rodeaba pura gente “anti-moda”, se entiende? Pero también ya me liberé y no me da nada llenar mi muro de cosas de YOI por ejemplo. Igual es bueno rodearse de gente no igual a ti, sino que celebren la diversidad, que lata esas personas que se pegaron en la adolescencia y se burlan de los que se atreven a probar…

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    1. jaja, no tenía ganas de quejarme. En realidad la reflexión era esa, de cómo cuando eres chico quieres ser parte de pero después es chori no ser igual al resto.

      Se entiende perfecto. Yo siempre fui la excepción, ahora que miro pa’trás, pero piolamente porque me daba verguenza ser la excepción (y en todo, moda, los programas que veía, los monos que me gustaban, los colores, etc). Ahora ya caché que es bacán ser diferente siempre que no sea un copo de nieve especial porque inmylife.

      ya te veo en tu casa con sábanas de Yuri y un polerón de Viktor, haciendo todas las comidas que salen en la serie y entrenando a Adrián con el Agape Amor. Jajaja.

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  2. Me gusta no ser igual a los demás, me gusta poder expresar mi opinión y encontrarme con otras! Antes era super mal visto tener gustos “extraños” me parece que ahora o quizás es con la edad xD que se valora mucho más! =) Yo prometí algo este año y es estar cerca muy cerca de las cosas que me gustan, que nada ni nadie me aleje de ello =D!

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  3. Me encantó esta entrada 🙂

    Mi adolescencia está llena de esos momentos de inseguridad, incluso un poco ahora, pero tengo unas amigas en este momento que me hacen llevar todas las etiquetas con orgullo (estoy muy agradecida por eso). Este año tengo la meta de tener más confianza en mí y disfrutar bien todas las cosas que me gustan sin que me de vergüenza (espero cumplirlo).

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