5 cosas que me pasaron en vacaciones

Junté algunas anécdotas de los 16 días en Europa.

Más que Kung Fu
Creo que nunca antes había caminado tanto durante las vacaciones. Caminar, caminar, caminar. Sin querer, con querer. Primero, en Amsterdam, donde perderse fue muy entretenido; después, en Edimburgo, buscando cosas en particular ; y en Paris, para conocer lo más posible. Rompí mis bototos favoritos (en la planta, al costado, quedaron irreparables) y eso da cuenta de lo mucho que caminé.

Arriba las Manos
Nunca me había tocado que me registraran en el aeropuerto así que cuando llegué al de Amsterdam iba super relajada. Me hicieron poner las manos arriba para que pasara esa especie de scanner por el cuerpo y pensé que eso era todo pero nooooo, una oficial de policía me toqueteó hasta el alma revisando que no tuviera armas de destrucción masiva. Asumo. Igual, gracias por el cariñito, me hacía falta. Jajajaja.

Cambian los gustos
Y esto es algo que venía del viaje anterior, pero lo explico con esto: probé de nuevo el creme brulée y no me gustó :O ai nou! Se supone que era exquisito y lo recordaba como algo muy rico y que debía comer de nuevo. Lo pedí y blah, nada muy maravilloso. En el viaje anterior volví a probar los english muffins que recordaba con mucho cariño porque fueron mi desayuno diario cuando estuve de intercambio, y ahora los encontré exquisitos pero no para todos los días. Va cambiando una, los gustos, la comida, todo.

Días Eternos
El cambio de horario y eso de estar en el hemisferio norte te cambia la vida. Que fueran las 10 de la noche y aún hubiese luz, es raro; y que a las 4 de la mañana ya veas rayitos de sol, también es raro. A mi no me costó tanto acostumbrarme o que no me molestara, pero la Sandra comentó que era extraño despertar tan temprano y que ya estuviera claro, le costaba volver a dormir. La solución es tener cortinas bien gruesas y crear oscuridad, pero no me había pasado antes así que fue una experiencia nueva. (Lo otro raro o nuevo es que no sufrí por el jetlag al volver a mi casa. Bacán).

Muy Oh La La
Otra cosa que me pasó y me dio curiosidad/risa es que en París, la gente me hablaba en la calle. Bueno, en el metro, en las estaciones de tren, en las tiendas. Me pedían ayuda o direcciones, asumo, y como yo no entiendo nada de francés a menos que lo esté leyendo, tendía a sonreír lo más amablemente posible y responder en inglés que no entendía o simplemente asentir. Primera vez que me pasa eso de no entender o no hablar el idioma entonces fue algo nuevo para mi.

10 comentarios sobre “5 cosas que me pasaron en vacaciones

  1. Pero mija si está falta de cariño hay que hacer algo al respecto pueeeeh…
    Me hubiese angustiado eso de tanta luz, soy un ser de oscuridad jajajja.
    Cualquier cosa en Francia, hubieses contestado Voulez vous coucher avec moi, y listo, quedai como reina

    Me gusta

  2. A mi me paso que como estoy embarazada, me pasaban una especie de parche curita sobre la ropa en el sector de mu guata, también pasé por esa máquina que te escanean, a pololo e hijo no les hicieron nada y me tocó ver que siempre eran a las mujeres que nos revisaban más. A mi igual me afectó lo del horario, por las comidas de mi hijo, trato de ser ordenada con él, pero a veces le daba cena super tarde, lo demás no tuve problemas.

    Me gusta

  3. Con tanta porquería de atentado que hay ahora en todas partes se entiende que te revisen en todas partes y que haya policías con escopetas y militares con metralletas listas para disparar en todos lados… es triste eso, pero se entiende. Es que yo creo que ha sido el tremendo golpe para los europeos que en general son como tan confiados y que no piensan como nosotros que vemos potenciales malulos en cualquier persona…
    Me encanta que haya tanta luz natural y poder levantarme al alba, pero en la práctica como al caer la tarde ya estoy hecha mierda, igual no duro con pilas todo el día. Es que es verdad, pucha que camina uno! Yo tengo que encontrar la fórmula para que a los 3 días no me aparezca la bendita ampolla plantar, porque no hay cómo hacerle el quite al caminar y que se siga agrandando cada día. Ya me ha pasado 2 veces la misma tontera… pero cómo no caminar si uno quiere conocer?
    Nunca vi Kung Fu, pero siempre dicen ese dicho jajaja.

    Me gusta

  4. Que es rico caminar en vacaciones, me gusta mucho. De hecho fue mi recomendación para tu viaje 😉

    En Amsterdam me revisaron igual que a ti, y pa variar tenía un lipstick en el bolsillo y la señora lo sacó, lo olió y faltó que se pintara los labios tambien… En ningun otro lugar me ha pasado.

    Que loco que uno recuerde algo como TAN rico y despues lo pruebas de nuevo y no… espero que no me pase nunca! *chili crab, te pienso*

    Que envidia tu cara de francesa jajjajaj

    Me gusta

  5. Eso de que me pregunten por direcciones me pasa muy a menudo… curiosamente, más en países como Inglaterra, Escocia o Irlanda que aquí. Me deja anonadada, porque tengo poco aspecto de ser de allí… cuando me pasa en Italia lo entiendo porque me veo 100% mediterranea, pero a pesar de ser blancuzca, en el norte no entiendo porque 😛

    Lo de recordar una comida con amor y que luego no te guste tanto como antes siempre me deja chof y decepcionada. La última vez me pasó con un desayuno en Alemania que recordaba con mucho cariño y que después me pareció del montón.

    Me gusta

Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s