Mi Peor Defecto

No digo que sea el único.

 

El conocerse implica varias cosas y entre las desagradables está el darse cuenta de que una no es perfecta (ja). Todos tenemos deficiencias y defectos, así que me decidí a compartir el mío. Elegí este defecto en particular porque debe ser el único defecto que no tengo ni una intención en mejorar. Eso me hace sonar atroz de mala onda pero es tan grande, que no puedo. Todos los otros defectos que tengo los he ido trabajando y creo que voy mejorando cada día, porque me aliviana el alma y la mente.

Creo que le puse mucho color y ahora se deben estar preguntando “pero, Nat, ¿qué defecto es ese?” y yo aquí, poniéndome los lentes de sol para darle misterio al asunto. Pero no, es algo bien sencillo y que he notado, sobre todo el último año, se apodera de mi: soy muy cómoda. Ustedes pueden decir que no es tan terrible y quizás tienen razón pero creo que al final, es un defecto muy feo, sobre todo cuando me miro y pienso que no estoy ni ahí con arreglarlo (ya, sí me preocupa y por lo mismo lo escribo y lo comparto, debería ponerme las pilas y mejorarlo. Debería).

La comodidad me ha llevado a dejar de ir al supermercado, porque tengo una familia bacán que va al supermercado por mi. Yo no los convencí, ellos se ofrecieron y me aproveché de eso para no tener que ir a pasearme por quinientos pasillos, algunos demasiado helados para mi, dos veces al mes. ¿Me da vergüenza? Sí. Cada vez que veo mi refrigerador vacío y pienso que tengo que volver a pedir el favor. ¿Dejo de hacerlo? No. Soy demasiado cómoda. Le agradezco a diosito por darme una familia bacán que me aguanta. De verdad que sí. Aunque a veces los acompaño y aprovecho de comprar para mi, o corro cuando van a La Vega porque me encanta, igual sé que ellos van y yo no me muevo de mi escritorio.

El punto más alto de esta comodidad me llegó en un rayo de luz conversando con mi mamá. Ella dice que lo heredé de ella, esto de ser flojita para salir de la casa; pero es ella la que me visita siempre y no alrevés. No tengo defensa, porque podría llegar en micro-metro-micro y volver en Uber, pero es tan difícil salir de donde vive mi mamá que blah. Yo vivo en el centro y es más cómodo, claro. Para ella, para mi. ¿Me da rabia conmigo? Sí. ¿Voy a ir a Conchalí? No. Así que la invito a almorzar, la invito al mall, la invito a mi casa, comemos, vemos tele, lo que sea, pero ella viene. La mando de vuelta en Uber y ella feliz. Pero sé que le cuesta y sé, créanme que sé, que debería ser alrevés, que yo debería ir y visitarla, llevarle cosas a la casa, hacer que ella no se mueva de su escritorio. Soy pésima. Me da rabia ser pésima, quiero dejar de ser pésima pero soy pésima.

Supongo que con los amigos es distinto porque soy yo la que se mueve para verlos. La suerte acá es que con un viaje veo a varios así que me funciona de maravilla, además que bailamos o comemos y ese siempre es incentivo suficiente. Incluso, a veces me dan muchas ganas de ver a algunos amigos y les pregunto si puedo visitar. Como que necesito del alma. Y sucede. Entonces sé que puedo. Lo bacán es que a la mayoría de mis amigos les gusta ir a mi casa, mejor para mi. Ahora que se fue mi amigui a vivir al sur, me he sentido más sola porque él me visitaba seguido y comíamos pizza y hablábamos hasta quedar sin aire. (Te extraño, A!)

Sé que además soy pesada, desagradable cuando quiero, y hartas cosas más. Supongo que a quien no le caigo bien tiene mejor definidos mis defectos. Yo ando por la vida últimamente con la idea de que nadie me caiga mal, así que ando limpiecita en el corazón excepto por esto de ser cómoda, porque igual me hace sentir mal y culpable y como que soy pésima persona pero me gana la fatiga de intentar cambiarlo. ¿Quién sabe? Quizás con este post y sus comentarios, me animo a empezar a hacer algo por la vida y cambio y voy a ver a mi mamá. QUIEN SABE.

10 comentarios sobre “Mi Peor Defecto

  1. Yo creo que quizás no te ha sucedido algo en la vida que te fuerce a salir de esa comodidad, así de simple.
    Y no lo digo despectivamente, es nomás. Y mientras no sientas esa presión, lo más probable es que sigas revolcándote en la culpa y el “¿porqué soy así?”, pero sin intención de cambiarlo, como dices. Otra cosa es cuando te ves obligado a moverte de la zona de confort.
    Y con esto que diré quizás me gane el odio de muchos, pero en general esa es una cualidad muy MUY santiaguina. Santiaguina del centro me refiero, no periférica. No todos obviamente, no generalizo, blabla, etc etc, pero lo he observado en mucha gente como para sacar una mini estadística al peo. Todo lo encuentran lejos, que lata, lo quiero para ayer, (weon, algunos reclaman por tener que salir del centro para hacer un trámite o que se yo….. me dan ganas de pegarles jajajajja, yo he ido en un día a stgo desde Valpo a buscar o dejar al Vic y estoy viva fíjense)
    Ya, díganme regionazi ajajajja.
    Yo igual soy re pajera para algunas cosas, pero mi orgullo es más grande que mi problema y a veces me voy pal otro lado, en el afán de tener tanto las riendas de mi vida no pido ayuda en nada y ahí colapso con tanta paja mental. Además siempre he tenido ese duendecillo que me empuja a arriesgarme y moverme, mandarme cagás, etc jajajaj.

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    1. Jajaja. Yo igual te encuentro regionazi pero no por este comentario en particular.

      Quizás es porque de verdad que he intentado mejorar todos los otros muchos defectos que tengo, éste se nota más, en mi cabeza. Pero sí, los santiaguinos somos super cómodos. Si es muy lejos, da lata ir, me complica, si es a la hora punta ni hablar. Para mi, lo mejor es ir caminando y fin.

      Siempre he dicho que eres super aperrada, viajando de allá a acá con Don Vic por el día o con lluvia. Es algo que admiro de ti. Siempre asumí quera cosa tuya en todo caso, no por ser de región.

      Igual, en casi todo lo demás me las arreglo sola y hago las cosas yo, obviamente. Pero si de salir se trata, sobre todo el fin de semana, me gana la flojera y la comodidad. A estas alturas del año tb me gana el cansancio y que necesito estar horizontal un día completo al menos, ojalá el domingo.

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      1. Sii, a mucha honra. Yo creo que si fuera del sur sería peor jajajajja.
        Y sí esa es cualidad mía, si tampoco vivo en la jungla salvaje. Es más que nada que soy práctica, y me molesta cualquier objeto innecesario que obstaculice mi camino, y como me gusta mucho moverme, me lo hago más fácil, para qué complicarme.
        Eso de estar horizontal un día completo lo hallo necesario y saludable, creo que eso se escapa del concepto de “comodidad” que yo entendí como algo más cotidiano. Sobretodo a fin de año que es todo cuesta arriba! Y si no somos zombies-esclavos-del-capitalismo- (jaja) más penca po, es bien desmotivante salir a la calle y encontrarse una estampida de gente peleándose por un juguete en las tiendas, cero espacio para caminar por tanta mierda que venden los ambulantes, y lo peor de todo, calor.

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  2. Creo que, mientras no afecte realmente tus relaciones interpersonales, no es un defecto tan malo, porque igual sigues haciendo tus múltiples actividades y con la edad uno también va seleccionando las actividades a hacer, para no perder tanta energía en lugares en que uno lo pasa tan bien.
    Pero lo bueno de ese conocimiento personal es tener conciencia de aquellas cosas que nos molestan de nosotros mismos y a partir de ahí aceptarlas y ver en que se puede mejorar, pero tampoco desesperarse.
    Cariños!

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  3. Me llegó lo de tu mamá, cosa que me pasa con mi papá. Lo visito re poco porque la verdad y que nadie sepa, no me gusta ir a su casa (mi ex casa) por un tema de distancia y webeo para llegar y otro tema más emocional, así que comparto tu culpa (tb lo invito a mi casa y lo llamo harto y etc. pero no es lo mismo creo)
    A mi me está pasando la cuenta ser cómoda pero en otro sentido, en lo de la zona de confort y eso, tengo un par de pendientes que me calcomen el cerebro y ahí siguen porque yo no he querido darme la paja mental de resolverlos, me da lata y que pa qué si estoy bien así y etc, me doy rabia

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  4. Te entiendo, harto.
    Antes, cuando vivía con mi mamá era más aperrada porque todo estaba más lejos y no tenía internet (no llegaba a esos pueblos) así que obligada a hacer trámite y medio en persona. Ahora me he puesto cómoda, tengo todo cerca y si no igual la pienso dos veces antes de decidir ir o no, si es verano peor, porque me achicharro. Podría manejar? Podría, pero prefiero mi sanidad mental.
    Eso de que no vayas al super es super comprensible, encuentro una lata ir al super sin auto (A comprar más que pan y algo para la once). Acá aun no llega el reparto a domicilio del jumbo, porque sería la primera en anotarme. El otro día casi me deshidrato porque no encontré ningún número de reparto de mi agua favorita. Y es pura comodidad moderna.

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    1. Me reconforta pensar que no soy la única. ¿quién es el único en algo en la vida?

      Es que si sólo tengo que ir a comprar pan al super me muero, nop. nica. si voy a hacer el esfuerzo, que sea por harta comida y cosas ricas. que valga la pena.

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