vacaciones 2018: Edimburgo

Volví a mi lugar favorito en la Tierra.

Ya que iba al UK, no podía no volver a Edimburgo, mi ciudad favorita en el planeta. Esta vez, además, decidí ir sola, cosa que no había hecho antes (grabé un podcast sobre la experiencia de viajar sola- en conversación con Alerecargada– y lo pueden escuchar acá).

Es diferente ir con gente a ir sola, la libertad de decidir tus tiempos y destinos es extraña pero deliciosa, pude pasar una mañana completa (sí, completa) en una librería y lo amé, pude decidir el rumbo al llegar a una esquina y terminé conociendo rincones de la ciudad que no tenía en mi radar. Me encantó.

 

Conozco todas las calles del centro, sé dónde terminan y en qué, conozco los pequeños hitos en cada una, pero siempre hay algo más por descubrir y eso me fascina.

 

Como que en el centro antiguo, todos los ‘close‘ pueden ser un jardín como el de la foto. Éste es privado y qué envidia tener un lugar así frente a tu casa, muy cuidado, muy limpio, muy pacífico, muy hermoso. Entré a TODOS los close que encontré en el camino (son ene!), y aunque no todos son jardín (algunos simplemente son bodega de los locales aledaños), fue entretenido ir pendiente de cuándo aparecía uno y entrar/mirar.

 

Éste es otro Close, miren cuántas escaleras!! Y no es el más empinado ni el más largo, es un atajo que te deja en el mercado.

 

Una de las tantas iglesias de la ciudad. Centro-centro. Maravillosa. A la izquierda está el corazón donde se puede escupir, jaja, y a la derecha está la Alcaldía (una parte).

 

En realidad nunca me acuerdo si es la alcaldía o si es otro edificio público pero algo así.

 

Y hacia el otro lado, la Catedral St. Paul. El monumento del medio es una fuente de agua porque antes no había agua potable en las casas y había que ir a buscarla ahí, obviamente. Si sigues por esta calle hacia la izquierda, llegas a la primera foto que puse. A la derecha, la calle termina en el Castillo. Esa es la Royal Mile, la calle principal de la ciudad.

 

La primera noche que pasé en Edimburgo terminó así. Tapadísimo. Me quedé en un airbnb muy cómodo, re barato y a una cuadra de la Royal Mile. Queda justo detrás de la Plaza de los Escritores, donde hay un museo chiquitito pero bien lindo, y donde está esta maravilla…

 

Este es como un ‘must’ si vas a Edimburgo y tuve suerte de encontrarlo sin gente. Es una muestra del super avanzado sistema de seguridad que se usaba antaño para descubrir a intrusos en las casas. La escalera, que en este caso está al descubierto a propósito para mostrarlo a la gente, tenía un escalón falso (el del medio) que -obviamente- la familia conocía pero los intrusos no. Se sacaban cresta y media y ahí los descubrían. Ingenio escocés. Los amo.

 

Fui a tomar desayuno a mi lugar favorito (The City) en la calle Southbridge y doh, me di cuenta que al frente está la Facultad de Odontología y de Cirugía, que también tienen museo. Mucho instrumento para causar dolor, oye. Southbridge se convirtió en mi calle favorita del viaje, fui todos los días a distintas cosas, le voy a dedicar un post a esa calle.

 

Después de una mañana lluviosa salió el sol así que aproveché de ir a The Meadows, un parque al sur del centro, que usan los jóvenes para tomar solcito.

 

Aproveché de leer un buen rato, hasta que empezó a correr viento helado. (Ahí me di cuenta que queda a una cuadra del Cementerio Greyfriars. Cuando vas en tour con suerte anotas referencias en tu mente y es difícil hacerse un mapa de dónde está qué cosa. El paseo me sirvió para eso, notar las distancias y poner todos esos lugares a los que he ido varias veces, en perspectiva).

 

Fui al cementerio también, como siempre. Según yo, a Bobby -el perrito que se quedó en la tumba de su amo como por 13 años- le dejaban juguetitos pero ahora estaba lleno de ramas. Weird.

 

Lo otro “raro” que encontré fue que había harta gente joven haciendo picnic en el cementerio. ¿Qué les parece? Yo como que lo encontré na que ver, sobre todo cuando tienes el tremendo parque de verdad a dos cuadras.

 

Seguí a unas chiquillas con cara de intención para sacarle una foto a la tumba del Sr. McGonagall. Inspiración para McGoogles? Quizás sí. (Me dio lata averiguar).

 

 

Esta era mi calle favorita antes de recorrer bien Southbridge. Victoria Street tiene hartas tiendas de diseño y abajo, en Grassmarket, hay como 6 restaurantes/pubs juntos donde TODO es rico, hasta los meseros jaja. Lo malo es que las tiendas cierran temprano :/ Los domingo hacen un mercado con comida de todo el mundo y es exquisito, además de barato. Ahí probé por primera vez las arepas (no me gustaron). Otro dato: a la izquierda, al lado de la tienda roja está Oink! Ponen un lechón en venta en la mañana y no cierran hasta que se termina (hay variedades de sanguches), generalmente suele estar cerrado ya tipo 3 de la tarde, se va rápido.

 

Igual alcancé a entrar a esta tienda dedicada a Harry Potter. Al frente, hay otra, pero no entré.

 

Son tres pisos. MUY pro la decoración. Me gustó (de todas las que vi, es la más barata).

 

 

Ya les traigo la segunda parte, donde les cuento sobre mi paseo a la playa.

5 comentarios sobre “vacaciones 2018: Edimburgo

    1. Yay!! Su blog está en pausa pero ahí dejé el link por si la quieres leer 😀

      Uy, segunda parte! Como que nos costó llenar este episodio, no sé si podríamos hacer una segunda parte. Si se te ocurre de qué, nos cuentas y le comento a la Ale 😀

      Me gusta

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