Actrices: Gina McKee

¿Quién? ¡Por eso me gusta esta sección! Jajaja. No, en serio. Así podemos comentar películas y series de actores y actrices hiper conocidos, pero también puedo hablarles de gente que sé han visto harto pero no conocen mucho. Tan buena samaritana que soy. Inmylife.

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Actrices: Andrea Riseborough

Un poquito tarde pero mejor eso que nunca. La actriz de esta semana es otra con acento top, nuevecita, de paquete: Andrea Riseborough.

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Películas: Orgullo y Prejuicio

Hay películas que te recuerdan a etapas en tu vida y por eso les tienes cariño. Otras, simplemente, son un sueño: son hermosas, están bien actuadas, entretienen y te hacen sentir que quieres traspasar la pantalla y salir de extra. Por lo menos a mi me pasa.

La mayoría de mis películas favoritas caen en el primer grupo, no puedo no incluirlas porque están definidas en mi vida por la época en que las vi y por lo que significaron para mi. Orgullo y Prejuicio pertenece al segundo grupo, para mí es una película casi perfecta.

Orgullo y Prejuicio es una película de 2005 dirigida por Joe Wright, protagonizada por Matthew MacFadyen y Keira Knightley y basada en el libro homónimo de Jane Austen. Yo había leído el libro antes de ver la película y había intentado ver la miniserie de la BBC, intentado porque me cargó a los dos minutos, ya llegaré a esa parte.

La película comienza con Elizabeth Bennett (Knightley) caminando por el campo, leyendo un libro con el sol en la espalda. Ahí ya mi cerebro dio una voltereta porque yo quería estar en ese lugar en ese momento. Además del verde que se ve en el fondo, escuchamos de música incidental unas notas de piano. No, si esta película me tuvo en sus garras al minuto.

La siguiente escena es un baile, pero no es un baile típico de película de época, donde todos parece que se sentaron en clavos y apenas se mueven y hablan muy pitucamente, muy british, muy blah. No, este es un baile de verdad. La gente baila, salta, se mueve, se ríe, grita, lo pasa increíble, como tiene que ser en un baile de campo, sin importar la época. ¿Acaso la gente de época no la pasaba bien? Recuerdo haber visto esta escena por primera vez y sentir cómo se me aceleraba el corazón, se me paraban los pelos y se me llenaban los ojos de lágrimas. Por fin alguien capturaba el espíritu del libro en la pantalla.

Hasta ese momento había visto otras versiones cinematográficas basadas en libros de Jane Austen y en todas, los personajes son súper apretados. Nunca me hizo mucho sentido que esta gente se dedicara sólo a copuchentear, tan apretadamente. Iban a cenas, hacían bailes (muchos) pero nunca parecían divertirse y sólo iban a conversar. Siempre me hizo ruido que fueran tan fomes. Por eso amo Orgullo y Prejuicio, porque se siente más real, aunque a muchos puristas no les haya gustado.

Para ser una versión nueva del libro de Austen, no es una versión tan moderna. Es muy fiel al libro, todos los personajes y sus personalidades están ahí: la bella Jane y su cercanía con Lizzie; la Sra. Bennett y sus constantes soponcios; el inocente Sr. Bingley y su persecusión a Jane; la infantil Kitty y su envidia eterna a sus hermanas, etc.

Aquí hay otra cosa que me encantó: el sentimiento de familia. Ves la pantalla y hay pequeños detalles que te hacen pensar que esta gente sí lleva años conviviendo. Hay miradas, pequeños gestos, que -supongo- son cotidianos cuando se trata de una familia grande y de una familia de mujeres. Me encanta el sentimiento de hermandad entre las Bennett, cómo se relacionan las mayores con las menores, cómo se cuida, cómo aguantan a la mamá y se refugian en el papá. Nada parece actuado, todo parece natural.

Los protagonistas son perfectos. Muchos criticaron la elección de Keira Knightley pero de verdad yo creo que lo hizo increíble. Tiene el balance necesario entre fragilidad y fortaleza para hacer de Lizzie un personaje real. Es flaquísima pero tiene intensidad y eso le permite enfrentarse no sólo al Sr. Darcy, sino que a su tía, como si fuera un igual; le permite tomar las riendas de su vida y ¿no es esa la definición de Lizzie Bennett? Además, Keira no es una belleza omnipotente, tiene una belleza extraña que podría ser tomada a la ligera y por eso funciona acá. Claro, en el libro se habla de que Lizzie no era linda, pero eso siempre fue en comparación con su hermana Jane y ¿quién tiene la razón cuando de belleza humana se trata? (Lo digo yo que tengo gustos raros, jaja).

Además de la escena del baile, que ya mencioné, amo con cada fibra de mi ser la escena de la lluvia. Creo que en mi vida había visto una escena tan cargada, tan tensa, tan hermosamente construida como esta. El Sr. Darcy se le declara a Lizzie, pero es tan torpe, lo hace tan mal que Lizzie no tiene opción más que rechazarlo. Darcy no puede creerlo y se enoja y empieza a sacarle cosas en cara y Lizzie no se queda callada y lo trata pésimo y ohmaigod. Quedará por siempre en la lista de las escenas más sexies del universo, incluso considerando que los personajes ni siquiera se tocan. Uff. ¿Dónde dejé mi abanico?

No hay escena en esta película que me salte. No puedo. Amo cada una de ellas, aunque un poco menos las de Lydia con su soldado, pero las veo igual. Y esa es una gran razón de por qué es una de mis películas favoritas, empatada por años al tope con Shaun of the Dead. Me gusta ver al incómodo Sr. Collins y sus intentos por atrapar a Lizzie, me gusta ver a los chanchos cuando se cruzan por la toma, me gusta ver al Sr. Bennett y cómo da vuelta los ojos cuando su esposa acusa a Lizzie, me gustan los vestidos, me gustan los zapatos (sí, las botas embarradas! Las quiero!), me gustan los abrigos, me gusta todo.

Lo último que quiero mencionar, que me gusta, es la música. Es hermosa. Durante mucho tiempo puse la  banda sonora para estudiar o para leer, hasta que me di cuenta que le ponía más atención a la música que a lo que le estaba leyendo. Creo que incluso la pondría en mis 5 bandas sonoras favoritas, después de Drácula, obviamente, pero estaría ahí. Es piano, es violín, es ese compás que grita Inglaterra pero la parte entretenida, la bailable, la de campo. Pucha que me gusta.

Por todo esto que escribí, por todas estas cosas que amé es que no soporto la versión de la BBC. Mucha gente la prefiere porque fue la primera versión de calidad, porque Jeniffer Ehle es estupenda como Lizzie, porque sale Colin Firth de Darcy, con la camisa abierta y mojado entero. Lo entiendo. Nadie olvida a su primer Darcy. Juro que hice el intento pero no pude. Matthew MacFadyen es mi primer Darcy y como tal, siempre lo voyo a defender. Creo que la versión de la BBC es demasiado teatral, los acentos son demasiado actuados, los bailes son demasiado pitucos, todo es muy promedio y me carga que Firth haya elegido interpretar a Darcy como un creído absoluto. Lo siento pero no. Creo que el Darcy de MacFadyen se acerca mucho más al del libro, si Darcy no era pesado porque sí, era tímido, no sabía en realidad cómo actuar fuera de su comfort zone. Incomprendido! No, pero en serio, entre que Firth siempre actúa igual (nómbrenme un personaje que sea diferente) y que era más fome que dormir siesta, no pude pasar el episodio uno. Que las fanáticas me perdonen pero es por eso mismo que prefiero la película.

Actrices: Romola Garai

Ya se habrán dado cuenta que casi todos mis actores y actrices favoritos son ingleses, ahora van a empezar a notar que también son poco conocidos. Quizás los han visto en un montón de cosas pero no conocen sus nombres y aquí vengo yo a contarles sobre ellos para que revisen sus películas porque hay que compartir lo bueno, no?

La actriz de esta semana es Romola Garai. Esta actriz nació en Hong Kong en 1982, pero se crió en Londres.

Si ustedes vieron la segunda parte de Dirty Dancing, entonces ya la conocen, aunque yo no la juzgaría por esa película solamente. Romola ha hecho hartas cosas diferentes para televisión y el cine, aprovechando la estampa con la que Dios la bendijo y su porte para ponerse el corsé bastante seguido.

Mirando la filmografía, me di cuenta de que he visto casi todo lo que ha hecho, empezando por Daniel Deronda, una miniserie para la BBC donde hacía de la enamorada de Hugh Dancy. Como le quedó gustando interpretar a mujeres en vestidos de época, después hizo Nicolas Nickleby con Charlie Hunnam (el de Sons of Anarchy y la Queer as Folk británica).

Lo primero que vi de Romola fue I Capture the Castle, otra de época donde debuta un jovencísimo Henry Cavill y el personaje de Romola se enamora de lo que ella llama “esa cara como de Dios griego”. Quién pensaría que él llegaría a ser Superman. Uff. Aquí Romola se saca la blonda para ponerse vestidos cortos e ir a bailar a Cuba en la segunda parte de Dirty Dancing. No sé para qué hacen estas segundas partes, son siempre horrendas.

Después de hacer un papel pequeño en Vanity Fair con Reese Witherspoon, Romola trabajó con mi querido James McAvoy en esa maravilla que es Rory O’Shea Was Here. Aquí James es Rory, un tipo en silla de ruedas que consigue permiso de la corte para vivir independiente de su familia y Romola es la enfermera que lo cuida a él y a su compañero de cuarto. El rol le dio un vamos enorme a James y también sirvió para poner a Romola en el tapete, para que empezaran a hablar de ella y a darle papeles más protagónicos.

Así llegó a trabajar con Woody Allen en Scoop junto a Hugh Jackman y Scarlett Johanson; con Ioan Gruffud en Amazing Grace, sobre la llegada de un buque inglés a América (¿qué onda los británicos y sus películas en buques? Las aman tanto y a mi me cargan, jaja); y con Michael Fassbender en Angel. Tengo sentimientos encontrados con Angel. Por una parte, creo que es hermoooosa porque amo las películas de época. Los vestidos son lindos, la fotografía es linda, todo es lindo. Fassbender sale lindo. Pero no soporto a Angel, el personaje. Es tan quejumbrosa y wahh y como que la odio. Pero si les gusta Fassbender, deberían verla sí o sí.

Romola se vuelve a juntar, más o menos, con James McAvoy en Atonement (Expiación), donde interpreta a la Briony adolescente, la hermana del personaje de Keira Knightley. Yo leí el libro antes de ver la película y ODIÉ el libro, tuve ganas de tirarlo por la ventana del metro más de dos veces, pero sabía que la película iba a llegar pronto y tenía que terminarlo. Odio a Briony, niña, adolescente y adulta. La odio. Así que fue difícil ver a Romola haciendo de Briony porque LA ODIO. Si sé que lo dije como cuatro veces pero es así de fuerte. Uff. Mire que no dejar a James y Keira ser felices. Spoilers, sorry.

Después de interpretar a Cordelia en la versión televisiva del Rey Lear en 2008, Romola llega a la cima de su carrera (según yo) en Emma. Esta miniserie de 2009 fue otra adaptación del trabajo de Jane Austen, de las muchas que se han hecho en los últimos cinco años. Romola interpreta a Emma, la muchacha pudiente que decide hacer de cupido y empezar a casar a sus conocidos y amigos, dejando de lado su propio futuro. La versión de Gwyneth Paltrow es una película que adoro, pero Romola me ganó. Su Emma es muy diferente a la de Gwyneth, se siente más real (quizás es el acento): se taima, se ríe, es condescendiente, es como la Emma del libro y me encantó. Es una muy buena adaptación del libro.

Tras Emma, vi a Romola en otra miniserie de época, si les dije que le gusta ponerse el corset, The Crimson Petal and The White, donde interpreta a una prostituta en el Londres de 1870. Sugar, su personaje, engatuza a un hombre casado pero termina medio enamorándose, claro, y todo termina en tragedia. El actor principal es Chris O’Dowd, el de The IT Crowd y Bridesmaids. Yo no lo conocía antes de esta película y me encantó.

Lo más nuevo en la filmografía es una miniserie y una película. The Hour es casi la respuesta británica a Mad Men. Es una miniserie sobre el mundo de la televisión en los años 60 y ahí vemos a Romola con las faldas tubo, el color blocking y los labios rojos. Reconozco que vi un episodio y me aburrió, lo mismo que me pasó con Mad Men. Creo que los 60 no son una época de la historia que me interese mucho.

La película es One Day (Siempre el Mismo Día, creo que le pusieron en español). De nuevo, leí el libro antes de ver la película y me encantó porque soy masoquista y me lo lloré entero. Tuve que esperar meses a que llegara la película pero no decepcionó. Aquí Jim Sturgiss y Anne Hathaway son amiguis y la película cuenta cómo se va desarrollando su relación mostrando siempre el mismo día (15 de julio) durante veinte años. El personaje de Romola es Sylvie, la esposa del personaje de Jim, y fue fantástico odiarla un poco.

Las mujeres que elige interpretar Romola tienen siempre esa arista desagradable que hace que a una le cueste conectarse con ellas. Algunas, como Emma, son amorosas y simpáticas, pero en general sus personajes llegan a dar rabia por sus elecciones o reacciones, incluso. Creo que tiene que ver con la personalidad de Romola también, quien ha dicho varias veces que tiene cero interés en Hollywood y en aparecer en películas taquilleras. Tiene trabajo en Inglaterra y con eso le basta. Es medio pesada Romola y por eso me cae bien, porque tiene personalidad, no se hace la tonta y siempre me ha gustado la gente que es original.

Eso sería por hoy. Mañana les voy a hablar de un actor muy cercano a mi corazao (esa onda) y con el cucharón roto escribiré. No quería y lo dilaté pero tengo que incluirlo. Le amo. ¿Quién será? TAN TAN TAAAAAN.

Actrices: Rebecca Hall

Siguiendo con esta idea de hablar un poco de mis actrices favoritas y aprovechando el impulso para presentarles actores que quizás no conocían, cierro los posts de este martes -rodeada de pañuelos desechables- con Rebecca Hall.

theguardian.co.uk

Rebecca Hall es una actriz inglesa, nuevecita de paquete. Hija de Sir Peter Hall (fundador de la Royal Shakespeare Company) y de una cantante de ópera, nació en 1982 y aunque ha hecho pocas cosas, cada año hay más estrenos con su nombre en el reparto.

La primera vez que la vi fue en Starter for Ten, como la muchacha inteligente, algo revolucionaria pero piola que se enamora de James McAvoy (¿quién no?) que hace de nerd bien nerd en esta película basada en los años 80. Entre la ropa horrenda de la época, Rebecca se viste de negro, sale preciosa (alta, pálida, pecosa y con voz algo profunda) y hace que me pegue a la pantalla esperando que el personaje de James despierte luego, abra los ojos y vea a la tremenda mina que tiene al frente pero en el friendzone.

De ahí empecé a buscar las series en las que había actuado y encontré poco. Rebecca empezó a actuar en cine en el 2006 y Starter for Ten fue su primera película. Pero como acá llegan las películas atrasadas, para cuando la vi ya habían otras cosas disponibles, entre ellas The Prestige, esa película sobre magos con Christian Bale y Hugh Jackman, donde Rebecca hace de la esposa incomprendida de Bale (¿quién no) y Wide Sargasso Sea, que me encanta así que merece párrafo aparte.

Wide Sargassao Sea está basada en la novela del mismo nombre que cuenta la historia de la primera mujer de Mr. Rochester, el de Jane Eyre. ¿Se acuerdan de la loca que mantiene encerrada en la casa, la del incendio? Esa es la primera esposa y esta película para la televisión muestra cuando Antoinette conoce al joven Rochester, en el Caribe, y de cómo terminan casándose y ella, volviéndose loca. Rebecca tiene el protagónico junto a Rafe Spall y me encanta. Es una película difícil de encontrar pero anda por ahí, así que si pueden, véanla. Además, interesante ver cómo los personajes clásicos llegan ahí. Me gustan esas historias.

Después de roles más chicos en Frost/Nixon (no la he visto así que no puedo comentarla), Dorian Grey (me rehúso a comentarla) y miniseries inglesas (Joe’s Palace, Einsten & Eddington), Rebecca consigue el protagónico femenino en esa maravilla británica que es la miniserie Red Riding: In the year of our Lord. La ví porque sale ella y me encantó ver más caras familiares (el nuevo Spiderman, por ejemplo, que es el protagonista). Es una serie difícil de ver, bien fuerte, que habla de los asesinatos en serie que azotaron Gran Bretaña entre 1974 y 1981 y los esfuerzos de un periodista novato por dar con el culpable.

regia

Lo último estrenado de Rebecca es The Awakening, sobre fantasmas (supongo) en la post guerra. La conseguí ayer y no la he visto aún porque me da susto. Pero seré fuerte y la veré el fin de semana con haaaaaarta luz de día y tiempo para olvidar lo que sea que me pueda dar miedo. Sólo he visto el póster y hasta ahora amo el abrigo y el pelo de Rebecca en él. Nunca dije que viera las películas por la trama.

Ah, entre medio Rebecca le tomó la mano a Woody Allen y con él hizo Vicky Cristina Barcelona, pero hace tantos años que no veo películas de Woody Allen (son todas iguales, a lo Scorsese) que tampoco la he visto. Mucho interés no tengo. *esquiva piedras*  También sale en The Town, dirigida por Ben Affleck. I know.

Igual, póngale ojo a Rebecca. Ha hecho pocas cosas pero tiene talento y le tengo buena porque me identifico con sus pecas. Si fuera a hacer la película de mi vida (zzzz), ella haría de yo, aunque sea harto (harto) más alta y regia.

Yo espero con unas ansias demoledoras Parade’s End, una miniserie que prepara HBO sobre un triángulo amoroso en la época entre guerras mundiales. Rebecca es la protagonista junto a Benedict Cumberbatch, que hace de su esposo (se supone). No hay mucha información pero esos cuatro datos (Hall, Cumberbatch, HBO, Guerra Mundial) ya me tienen en ascuas. Si me comiera las uñas, me las comería. Quiero verla YA y todavía no empiezan a filmarla. A veces odio este mundo tan conectado que me da noticias de cosas que no podré ver en años. Uff.

Actrices: Rachel Weisz

Rachel Weisz llegó a mi vida como a la vida de muchos de ustedes, imagino, en La Momia. Yo creo que ni ella imaginó jamás lo que esa película iba a hacer por su carrera, porque harto mala que es, aunque entretenida. La bibliotecaria más loca del mundo en una historia fantástica por donde se le mire. Me gustó altiro Rachel Weisz y quise ser bibliotecaria como ella (me duró re poco ese deseo igual).

Me gusta Rachel Weisz porque es talentosa. Ha tenido la sabiduría de matizar su carrera con películas dramáticas y comedias, con historias de época y cuentos contemporáneos, dándole vida a la jovencita de la película o a la mujer fuertona, sufriendo y riendo, pero siempre creíble.

Además, es minísima. Ya me quisiera yo ese cuerpazo. Consideren que Rachel tiene más de 40 años y se ve de quince menos, sin importar el Photoshop que le apliquen en L’Oreal cuando hacen las campañas para sus cremas. Rachel es hermosa igual, con o sin arrugas alrededor de los ojos. Esa es la parte que no entendieron en la firma de cosméticos.

Desde La Momia que sigo a Rachel Weisz y sí, he tenido que verla en bodríos, pero mirando la filmografía (y hoy sí tuve que hacer trampa y mirarla, para las otras entradas había escrito todo de memoria) no han sido tantas y he disfrutado casi todos sus films. Revisemos.

Rachel, antes de La Momia, hizo Swept by the Sea, esa película lacrimógena donde Vincent Pérez era un náufrago y se enamoraba de la chiquilla del pueblo y recuerdo que hubo como cuatro películas similares esa década. Mmm. Pero después viene The Land Girls y por Dios que amé esa película. Es sobre cómo las mujeres que se quedaron en casa (porque los hombres se fueron a la guerra) tienen que sobrevivir, las penurias que pasan y las amistades que forman. Salen hartos actores que me encantan y la película es muy, muy buena. Se las recomiendo.

Tras hacer papeles chicos en películas como About a Boy, más Momias, The Runaway Jury, se vienen dos películas en las que brilló con razón: The Constant Gardener y Constantine. Miren los títulos, recuerden las películas, no pueden ser más diferentes pero Rachel logra darle vida a dos mujeres que pasan por realidades absolutamente desiguales y ser creíble en ambas.

Confieso que me gusta más Constantine. Amo todo lo que esa película elige ser, hasta Keanu Reeves, a quien en este caso le sirve tener una sola expresión facial y dejar que los demás actores hagan la pega por él. Aquí Rachel hace de hermanas gemelas, una súper mística y otra que se niega a aceptar la existencia de los demonios y demases. Me encanta. Aparte que sale Tilda Swinton haciendo lo que mejor sabe hacer: confundirnos con su sexualidad, su actuación y su todo.

Quiero mencionar The Fountain, que mucha gente odió pero que a mi me hizo llorar a mares. La encontré preciosa, por primera vez y después de mucho me gustó Hugh Jackman; también me gustó la música, los efectos especiales, la idea de la historia y Rachel, claro.

En lo último que la vi fue en The Deep Blue Sea, de la que hablé hace un par de semanas. Si tuviese que elegir una de sus película basada en esa época, en todo caso, elegiría Enemy at the Gates porque pucha la película entretenida. Jude Law y Joseph Fiennes intentan localizar y aniquilar, claro, al tirador enemigo que les está haciendo pebre las tropas: Ed Harris. Rachel hace de una rusa que pelea para poder salvar a su familia y se involucra con el personaje de Law, pero eso es lo de menos; la película es tan rápida, está tan bien hecha que yo transpiro con los soldados, aunque estén en la nieve, de puro nervio porque OH MY GOD.

Ya. Les recomendé hartas películas de Rachel, así que cuando tengan tiempo, dénles una oportunidad. Hasta las antiguas, difíciles de conseguir. Son todas, todas buenas. Y Rachel, maravillosa en ellas. Me declaro su súperfan.

Actores y Actrices: James McAvoy

No puedo empezar sin hacer esto. Permiso. JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAMES.

Ya. Ahora sí.

James McAvoy y yo llevamos 12 años de relación (aunque él no lo sabe). Ha sido una relación tranquila, amorosa, pasional, que continúa haciéndome feliz porque como James me quiere, no se mete a hacer películas atroces a cada rato.

La primera vez que vi a McAvoy fue cuando estrenaron Band of Brothers, esa maravilla de serie sobre la Segunda Guerra Mundial producida por HBO, donde aparece en el capítulo 4: “Reemplazos”. Sale tan niño, tan recién salido de la caja que queda perfecto para el rol. Ahí ocurre nuestro primer encuentro, cuando su personaje está en un bar y un soldado lo llama, entonces James -que es joven pero no es menso- se da vuelta con cara de soldado serio y sube la ceja izquierda. Señores del jurado, evidencia Nº1:

El joven James, sabio para sus cortos años, utilizará esta estrategia para ganar adeptos con el tiempo, provocando soponcios y caída de churrines alrededor del mundo. En serio.

Prendada de su eh… talento, obvio, empecé a buscar más cosas en las que salía él, con la ayuda del amigo del videoclub. Ahí encontré Children of Dune, donde hacía del hijo del protagonista de la serie original, el heredero, el joven padawán. Se supone que Leto, su personaje, tiene como 7 años y James tenía 19, pero me dio lo mismo. Amé la serie con locura porque ahí pude decir “James no es tan sólo una cara bonita”. NO! También tiene tremendo cuerpazo. Jajaja. (Ya, si voy a dejar de escribir huecamente en este párrafo, lo juro).

James McAvoy nació y se educó en Glasgow, una ciudad oscura y algo deprimente; pero tuvo la suerte de mudarse pronto a Londres, donde consiguió trabajo en el teatro y en pequeñas producciones de televisión. Así como Estados Unidos tiene su General Hospital y, no sé, Dinastía; en Inglaterra tienen Inspector Lyndley y otras series de donde han salido montones de actores/actrices que sigo hasta hoy. Ahí hizo de prostituto, del hijo del barman del pueblo, del mejor amigo del protagonista, etc. Hasta que llegó State of Play.

Yo no sé si ustedes han visto State of Play, pero si no, tienen que verla. Es una miniserie de seis episodios sobre un caso de asesinato y corrupción en la corte de Londres, prensa incluida, con gente tan increíble como Bill Nighy, David Morrisey, Kelly MacDonald y James, obvio. Es buenísima y deberían verla ahora ya.

Después de llevar a la pantalla grande la historia de Rory O’Shea, aparecer en Wimbledon (amo esa película) y pasar por una serie de televisión en Shameless, le llega el reconocimiento mundial con El Último Rey de Escocia. Peliculaza. No sólo por el tema que muestra, brutal, sino que también por las actuaciones, todas increíbles. Me da escalofríos recordarla. Muy buena película.

Eso pasó justo después que estrenaron la primera parte de Las Crónicas de Narnia, donde hacía del Fauno y fue terrible ver esa película porque ¿cómo iba a encontrar sexy a un tipo medio caballo?! Atroz. Pero la película es linda y el Sr. Tumnus también y mejor pasemos a lo que sigue.

Aquí viene el período Jamescístico que más me gusta. Como ya era un nombre rentable, el espectro de trabajos que llegaban a su mesa creció y eso le permitió hacer hasta comedias románticas. De aquí salió Penelope (donde Christina Ricci tiene una horrible nariz de cerdita y James hace un horrible acento americano); Starter for Ten (mi favorita, porque sale de nerd pero es buen cabro y hace pareja con Rebecca Hall, a quien adoro); Wanted (esa con Angelina Jolie. Meh); Atonement (mucho mejor que el libro); y Becoming Jane (toneladas de suspiros. TONELADAS).

Ahora James es hiper conocido porque hizo del Profesor Charles Xavier en los X-Men con Fassbender y anda subiendo la ceja por todas partes. Pero yo recuerdo esa primera vez y me siento especial, porque nadie más conocía del poder hipnótico de la ceja y ahora como que se chacreó. Pero no importa. James sigue siendo mi actor favorito de la vida, ese que la gente que me conoce asocia a mí de inmediato, ese que podría hacer de árbol en una película de terror y yo la vería igual, porque así es el fanatismo y si de alguien soy fan es de James, ese del acento escocés, la barba colorina y la ceja izquierda. 🙂

Actores y Actrices: Kate Winslet

Hace tantos años que sigo a Kate Winslet que me cuesta recordar dónde la vi por primera vez. Revisando la filmografía asumo que fue en Criaturas Celestiales, en esa época de videoclub donde película nueva que llegaba, película que amigo arrendador guardaba para mi (fuera o no apta para menores de edad, oops).

De ahí, no paré. Sensatez y Sentimientos, donde la conoció la mitad del mundo; Titanic, donde terminó de conocerla la otra mitad y un montón de películas y series británicas y norteamericanas que dan cuenta de la versatilidad de su trabajo y de la valentía que posee al elegir proyectos.

Cada vez que vuelvo a ver Sensatez y Sentimientos recuerdo cómo la odié porque cómo hacerle la desconocida al Coronel Brandon? COMO?! Igual entendible hacerle ojitos y moverle los rulitos dorados al jovencito de la película, pero teniendo a Alan Rickman ahí mismo? No sé. Tengo gustos raros parece. Después, con Jude, sufrí tanto que juré que nunca más en la vida volvería a ver esa película. Me dejó mal por semanas. Todavía me da escalofríos pensar en ella y prefiero hacer como que nunca la vi. (Igual buena la película pero no, nunca más).

Después de eso llegó Titanic y, aunque vi la película como chorrocientas mil veces y me la lloré entera cuando muestran el montaje de todas las cosas que su personaje prometió hacer e hizo (porque la muerte del lolito me dio como lo mismo), igual como que aburrió verla en toooooodas partes. Lo bueno es que empezaron a salir proyectos más “chicos”, que había hecho antes, y que ahora recibieron más atención por Titanic. Entre esos venía Hamlet de Kenneth Branagh, una de las mejores adaptaciones que ha hecho de las obras de Shakespeare (debería dedicarle un post solo a ellas porque son maravillosas). Ahí, Kate hizo de Ofelia y como yo amo a Shakespeare, creo que ahí terminé de enamorarme de ella y nunca más la dejé de ver, en lo que fuera.

Ahí empieza el período oscuro. Igual que diCaprio, que se puso a hacer películas chicas para contrarestar el éxito de Titanic, Kate se fue a la India a hacer películas enanas sobre cultos y salía con Harvey Keitel, poca ropa y kilos de más. Apenitas, porque aunque siempre fue rellenita, nunca dejó de verse saludable. Kate tiene estilo, tiene estampa y eso no se quita con un rollito más en la cadera.

Me encanta Kate, es una de mis actrices favoritas, de las top 3. Me gustan sus películas, me gusta que le de por épocas: al principio la molestaban con ser la Señorita Corsét, porque todos sus personajes vestían esa prenda; y ahora no se saca la peluca rubia, semi ondulada y corta para sus roles en los años 40-50. Pero no me importa porque metida en el barro, conduciendo un Cadillac, fumando tabaco o bailando con diCaprio diez años después de Titanic, Kate Winslet me sigue sorprendiendo.

Igual me tiene un poco chata con el discurso de los kilos y el photoshop que le hacen en las revistas; por eso ya no la leo, me siento frente a la pantalla y la veo hacer lo que mejor hace: emocionarme con sus personajes.

Actores y Actrices: Simon Pegg

Ya ni me acuerdo dónde vi a Simon Pegg por primera vez, sólo sé que desde hace muchos años que está al tope de mi lista de actores favoritos, inamovible, perpetuo.

Para los que no lo conocen, Simon Pegg es un actor/escritor/comediante británico de 40 años que empezó haciendo los típicos Stand-Up en bares de mala muerte en Gloucester, su pueblo natal. Ahí hizo contactos con gente que tenía más ruedo en el negocio, consiguió un agente y después de poco tiempo participaba en series cómicas de la BBC como secundario.

Como el hombre es brillante, se puso a escribir y entre cosa graciosa y cosa graciosa, conoció a Edgar Wright (director de Scott Pilgrim versus the World, Shaun of the Dead, Hot Fuzz), con quien formó una dupla creativa que dura hasta el día de hoy. Juntos le dieron vida a Spaced, una de mis series favoritas, sobre un par de desadaptados sociales que viven juntos a la fuerza. (Si no conocen la serie, escribí sobre ella aquí.)

Después de Spaced, hicieron Shaun of the Dead, una parodia/homenaje a la película de George Romero que se convirtió rápidamente en mi película favorita de toda la vida. Ahí, Simon hace de Shaun, otro perdedor pero con un corazón tan regrande que dan ganas de tirar a los zombie pa un lado con tal de poder abrazarlo un ratito. En Shaun también vemos lo buen actor dramático que es Simon (la escena en el Winchester tiene de todo y verlo llorar me parte el alma a pesar de lo gracioso) y también lo vemos actuar con su mejor amigo, el gran Nick Frost.

Como a mi ya me tenía de calcetinera (por hacer películas graciosas, no creerse el cuento y ser un tipo buena onda en general), me puse a ver todas las otras cosas que pude encontrar. Algunas, buenísimas; otras, no tanto. Pero la colección está casi completa y reconozco que he visto sketches atroces sólo porque sale Simon. Confieso que aún no puedo ver Misión Imposible 3, ni siquiera por los tres minutos en los que sale porque aparece medio gordito y no me gusta así.

Fanático empedernido de Star Wars, terminó haciendo de Scotty en Star Trek; un salto algo extraño pero que como buen fanboy y autodefinido nerd, llenó su corazón de alegría. No es que yo sea acosadora ni nada pero me leí su biografía y hasta el libro es gracioso, pero no demasiado, igual que Simon: piola. Por eso me gusta.

Les recomiendo Run Fatboy Run, porque también sale Dylan Moran (otro actorazo); Hot Fuzz, no sólo porque sale muy diferente sino que por todos los homenajes escondidos y no tanto a las películas de acción de los 90 (imperdible) y Burke & Hare, sobre dos tipos de la Escocia de 1800 que roban cadáveres para venderlos y así sobrevivir (es graciosísima y reúne a Simon con varios colegas de Spaced, aww).

Es mi actor favorito y me cuesta criticarlo. A veces es mal genio por twitter, sí; pero por lo mismo prefiero verlo en la pantalla, hasta cuando hace del tipo que saca fotocopias porque sé que me va a hacer reír igual. Es así de bueno y me encanta.