Series: Los Archivos Secretos X

Les digo altiro que este post es hiper largo porque viene con de todo. Uf.

¿Por dónde empezar? Corría 1994 y una pequeña Natalia encontró en TVN, un jueves en la noche, un programa sobre extraterrestres, monstruos y conspiraciones. Ya teniéndole pavor a los extraterrestres, pequeña masoquista, siguió viendo la serie religiosamente todos los jueves aunque al otro día tuviese que ir al colegio y no pudiese dormir de puro susto. Era el momento más esperado de la semana.

Los Archivos Secretos X había comenzado un año antes en Estados Unidos. No fue in hit instantáneo. Tenía un presupuesto moderado, dos desconocidos como protagonistas y una trama complicada. Pero era un show inteligente, bien escrito, mejor actuado y que balanceaba a la perfección los capítulos mitológicos con los llamados Monstruos de la Semana.

El show fue mi primera obsesión. Sin Internet y con poca información en general, era difícil saber detalles de la serie. Mis compañeras en el Liceo me regalaban revistas y nota que salía en el diario sobre la serie llegaba a mi puesto en clases. No tenía con quien conversar sobre el programa, pero todos sabían que era mi pasión. Llegué a rezar para que no se cortara la luz los jueves en la noche porque esperar una semana más para ver un episodio era el infierno (igual una vez cayó 11 de septiembre un jueves y me cortaron la luz y fue ATROZ).

De cierto modo, Los Archivos X me formaron en lo que a ver series se refiere. Con ella aprendí a ver series que no fuera teleseries, a seguir una trama elaborada y con quinientas aristas diferentes; aprendí a exigirle a los actores y a los escritores que desarrollaran bien los personajes; aprendí que no da lo mismo saltarse un episodio o ver las series desordenadas; aprendí que las series tienen temporadas, con principio y final, que hay que esperar meses para que empiecen de nuevo. Después de años viéndola, cuando ya tenía Internet, aprendí que en el ciberespacio habían grupos de discusión de todo tipo sobre la serie, que había gente que escribía historias propias protagonizadas por Mulder y Scully (Fanfiction) o en forma de video (fanvids). Aprendí que los números al final de cada capítulo tenía significado: temporadaXcapítulo. Y me sabía la lista de episodios de memoria. Todavía, puedo ver una foto y decirles de qué episodio es. Hiper fanática.

Supongo que todos lo saben pero la serie trata sobre dos agentes del FBI: Fox Mulder y Dana Scully. El primero está obsesionado con la vida extraterrestre desde que vio cómo su hermana era abducida por allá por los 70; por eso encabeza las investigaciones de los Archivos X, casos que fueron cerrados porque no tenían explicación. Ahí llega Scully, una médico forense, para encontrarle explicación científica a los casos y, de pasada, para vigilar a Mulder, asegurarle a los jefes que hace todo según las reglas.

El primer episodio que vi fue The Host, ese donde el monstruo asqueroso de Chernobyl vive en las cloacas, por lo tanto la relación entre Mulder y Scully ya estaba casi establecida. Cuando vi el primer episodio, tiempo después, no podía creer la dinámica inicial de la pareja de agentes y de lo increíble que era esa primera aproximación a la serie. Mulder sabe de inmediato a qué va Scully pero no la trata mal sino que decide convencerla con pruebas y argumentos de lo que él cree. Scully es la escéptica del par, por la ciencia; pero también es la espiritual, por su religión. Esa dicotomía y las discusiones entre los dos son lo que le dan corazón a la serie y lo que me conquistó a mí. Más que ver a los monstruos, siempre fue la relación entre Mulder y Scully la razón para seguir viendo la serie.

Eso es otra cosa que aprendí viendo los Archivos X, el término UST (Unresolved Sexual Tension). Por Dios que tenían UST estos dos. A mi me gusta el romance (no a lo Corín Tellado) y eso de que pasaran las temporadas y uno sabía que estos dos se querían más allá del compañerismo laboral era tortura. Todas las miradas, cuando se daban la mano, los abrazos, el que se defendieran siempre y se apoyaran el uno al otro, gritaba romance. Pero nunca pasaba nada y la serie se hizo conocida por eso. El creador, Chris Carter, siempre dijo que nunca iban a ser pareja porque ahí terminaba la serie, pero eso no le impidió jugar con nuestros sentimientos por años. AÑOS. Maldito Chris Carter.

Aunque Mulder y Scully son el centro de la serie, no son los únicos en ella. Los Archivos X siempre tuvo un montón de actores invitados que se transformaron en gente familiar para los fans. Desde el Director Adjunto Skinner hasta El Fumador. El primero era la base para el trabajo de Mulder y Scully pero con el tiempo se fue metiendo más en la trama y hasta llegamos a dudar de su lealtad con el dúo; mientras que con el segundo fue alrevés, era fantástico odiarlo y cada vez que aparecía el humo de su cigarro una sabía que iba a quedar la embarrada.

También aparecían personajes como Los Pistoleros Solitarios, mis secundarios favoritos, que eran los amigos nerd/geek de Mulder, seguidores de cuanta cosa rara y con olor a conspiración encontraran. Son ellos los que ayudan a Mulder en muchos de sus casos y después a Scully, cuando Mulder desaparece. Se hicieron tan populares que hasta tuvieron serie propia, aunque duró poco.

Otros secundarios regulares que vale la pena recordar son Krycek, que llegó como el compañero de Mulder después de que el FBI lo separara de Scully pero que siempre trabajó para los malulos; Garganta Profunda, la primera fuente de Mulder sobre la conspiración gubernamental; y el Hombre X, que continuó con el trabajo de Garganta Profunda y que intentaba guiar los esfuerzos de Mulder para dar con los culpables de la abducción de Samantha. Hay muchísimos más pero esos son mis favoritos y los más memorables.

Así como hay secundarios inolvidables, también hay malulos que pasaron a la historia. ¿Quién no recuerda a Victor Tooms, el tipo que podía estirar sus extremidades como un elástico? ¿O a Duane Barry, que secuestró a Scully y nos hizo pasar tremendo susto en la temporada 2? Como ellos dos, hay muchísimos, y siempre que veo a esos actores en otros papeles, recuerdo de inmediato que los vi primero en los Archivos X. Porque la serie, con 9 temporadas en el cuerpo, tuvo a hartos actores talentosos y muchos de ellos debutaron aquí, como Ryan Reynolds.

Voy a aprovechar este post para contarles sobre mis episodios favoritos, así queda todo en el mismo lugar. Les digo eso sí que nunca vi las dos últimas temporadas, sin Mulder esta cuestión no funciona.

(A mi no más se me ocurre hacer esto. Miro la lista de episodios y me gustan casi todos, sobre todo en la 4ta temporada. Hubiese sido más fácil hacer una lista de los episodios que me cargan. Te miro a ti, All Souls. TE ODIO).

1×00 – Pilot: Porque es donde todo empieza, porque es un muy buen primer episodio, porque se entiende clarito para donde va la micro. También porque Scully sale preciosa y Mulder sale minazo. Desde aquí que todos queremos el poster de Quiero Creer. ¿O no?

1×05 – Ice: Mulder y Scully van a la Antártica a investigar qué pasó con una expedición que no ha dado señales de vida en días. Descubren que hay unos gusanos antárticos que entran al cuerpo y hacen que la persona se vuelva loca. Esa escena cuando Mulder y Scully se revisan mutuamente para ver si están infectados es el primer paso a la amistad que están formando los dos agentes. Es un momento de confianza absoluta, de creer en el otro y de cuidar al otro. El ‘romance’ comienza, ay.

2×23 – Anasazi: es el final de la segunda temporada y Mulder por fin, POR FIN, encuentra pruebas tangibles de vida extraterrestre en la tierra. Ahí están los cuerpos calcinados de cientos de hombrecitos grises en un viejo búnker en el desierto. Es irónico que ni Mulder ni el televidente pueda creer que por fin esto está pasando.

3×13 – Syzygy: Debe ser el primer episodio en tono de comedia que hicieron, no recuerdo uno anterior. El dúo va a una secundaria donde hay reportes de actividad paranormal, pero no trabajan solos sino que con una agente local. Entre que Scully se pone celosa y Mulder anda todo incómodo porque Scully anda con la cara larga, el episodio es divertidísimo y tiene el ya legendario “Yeah. Fine. Whatever”. Los fanáticos de la serie van a entender 😉

3×17 – Pusher: Este episodio es épico. Después de mucha discusión, Mulder y Scully se dan cuenta que deben dar con el paradero de un asesino en serie que puede convencer a sus víctimas de suicidarse. ¿Cachan la onda? Así mata, no hay cómo tener pruebas de que es el culpable y anda por ahí, tranquilein Bruce Wayne, porque todo está en el poder sugestivo que posee. UFF. ¿Y qué pasa? Mulder tira las reglas al aire y decide enfrentarse cara a cara con el tipo. La escena final, donde Mulder debe confrontar a Scully, quien trata de sacarlo del embrollo, de evitar que se suicide por la sugestión que ejerce el asesino; es increíble, de esas escenas que una ve con el corazón palpitando y las manos en la boca. Si pueden verlo, véanlo, no les voy a contar cómo termina la cosa.

4×05 – The Field Where I died: Como yo soy romanticona y me matan las historias de vidas pasadas, siempre amé este episodio. El Campo Donde Morí habla de eso, de cómo estamos conectados con la gente que conocemos, de cómo siempre hemos estado rodeados de las mismas personas pero en diferentes formas. Aquí Mulder conoce a una mujer que tiene personalidades múltiples y una de esas personalidades es una mujer que vivió durante la Guerra Civil y estuvo casada con Mulder. Scully también aparece en el pasado como el mejor amigo de Mulder. Es una historia agridulce pero hermosamente contada. Siempre ha sido uno de mis episodios favoritos.

4×08 – Tunguska y 4×09 – Terma: Este capítulo doble tiene harta acción y conspiración y es buenísimo. Krycek vuelve a  la serie y lo enreda todo. Mulder termina en como prisionero en Rusia, hace su aparición el líquido negro extraterrestre que después vemos en la primera película, y Scully es interrogada en el FBI y amenazada con despido por no decirle a los jefes dónde anda Mulder. Pura adrenalina.

4×10 – Paper Hearts: aquí quedé con el corazón roto. Mulder investiga a un asesino en serie que mató a varias niñas en los años 70. La posibilidad de que su hermana sea una de esas víctimas es enorme y Mulder debe lidiar con la posibilidad de que su recuerdo de la abducción de Samantha no sea real. Entre la angustia y tristeza de Mulder ante las posibilidades que enfrenta y el entendimiento y trabajo de Scully para dar con la verdad y permitirle a su amigo cerrar el círculo, es uno de los mejores episodios no mitológicos de la temporada.

4×13 – Never Again: Mulder sale de vacaciones, ya eso es raro, y Scully se queda sola en la oficina y conoce a un tipo que la invita a cenar. Scully sale en una cita. Sin Mulder! O sea. Y más encima se cura un poco y se hace un tatuaje (SCULLY!) y después el tatuaje como que le habla y es la voz de Jodie Foster y es todo muy freak y extraño y Mulder, ¿dónde estás?

4×14 – Memento Mori: Mulder vuelve, yay, pero a enterarse de puras cosas mala onda. Scully está enferma y es grave, tiene cáncer. La investigación comienza cuando se enteran que una docena de mujeres está en la misma situación y todas dicen haber sido abducidas en el mismo tiempo en que Scully anduvo desaparecida (temporada 2). DUN DUN DUUUUUN.

4×20 – Small Potatoes: manera de reírme con este episodio. Un tipo que es capaz de cambiar de apariencia no encuentra nada mejor que andar por la vida como Mulder. Se mete al FBI, le toca trabajar en un caso y, obvio, le coquetea a Scully y todos nosotros con cara de OHMYGOD. Hasta que el Mulder real llega en el momento oportuno.

4×23 – Demons: Mulder despierta en un motel cubierto de sangre. No sabe cómo llegó ahí pero cree haber matado a alguien. Scully llega rauda a su lado a intentar dilucidar qué pasó antes de que empiecen a hacer preguntas en el FBI. Además de la sangre, Mulder tiene dolores de cabeza espantosos y lo que él cree son flashbacks sobre El Fumador y su padre, la abducción de su hermana y su mamá.

5×12 – Bad Blood: este es favorito de muchos y con razón. Mulder y Scully le cuentan a Skinner cómo mataron a un vampiro, pero el episodio se centra en las versiones que le entregan al Director Adjunto. En la versión de Mulder el sheriff que los ayuda (Luke Wilson) es horrible y estúpido, y él tuvo que hacer todo el trabajo mientras Scully se reía de las bromas del sheriff y deja a Mulder botado (pobrecito); mientras que en la versión de Scully, el sheriff es guapísimo y Mulder no hizo nada más que hacerle burla, querer impresionar a todos pero equivocándose en la mayoría de sus apreciaciones. Es un clásico de la serie, generalmente mencionado en los mejores episodios porque de verdad que para ser un capítulo de comedia, les quedó increíble.

6×03 – Triangle: Este me gusta porque está basado en la Segunda Guerra Mundial y ya saben que me encantan las películas de esa época. Al ritmo del FoxTrot y del Swing, el dúo investiga un asesinato a bordo de un barco que navega por el Triángulo de las Bermudas. En realidad, según lo que recuerdo, Mulder viaja al pasado e investiga con la ayuda de una versión anterior de Scully lo que pasa en el barco. Como sea, incluye beso y eso es todo lo que importa.

6×14 – Monday: Mulder recibe un disparo mortal durante un asalto a un banco, un lunes en la mañana. El episodio explora distintas versiones de ese lunes y es súper interesante de ver. Vemos cómo el dúo encuentra a una mujer que parece ser la responsable de que el día se repita una y otra vez, aunque siempre todo termina en desastre.

6×18 – Milagro: Ay, el poder del fanfiction. Aquí un escritor se muda al edificio de Scully y se obsesiona con ella, así que empieza a escribir historias donde él y la agente son los protagonistas. El problema es que las historias comienzan a hacerse realidad. Si todo el fanfiction fuera así. Uff.

Mención aparte para la primera película: Fight the Future. Me gusta la primera película, mucho. Fui a verla al cine y fue demasiado emocionante ver a los personajes en la pantalla grande. La historia de conspiración y extraterrestres quedó increíble en su versión cinematográfica, y funciona para quienes han visto la serie y para quienes no. Estéticamente es preciosa y tiene varios escenarios adonde los agentes viajan (Antártica, Arizona, Washington, etc). Es una película entretenida, con harta acción y explosiones pero no se basa en ello, sino que en la historia y los personajes. Desde ese día que una legión de fans odiamos a las abejas y siempre nos recordarán a esta película. Siempre.

Ahí lo tienen. El súpermega post de Los Archivos X, con lista de episodios favoritos incluida. Me cansé. Si han leído hasta aquí, son bakanes y se ganaron un huevito de chocolate. Me lo cobran cuando me vean.

Mulder & Scully (OTP)

No me tocaba postear sobre ellos hoy ni sobre las OTP (sí, hice una lista de cosas que quiero escribir acá y está top pero ay, la contingencia!!), pero Twitter me alertó que hoy se cumplen 20 años desde Fox William Mulder y Dana Katherine Scully se conocieron. Así que tuve que empezar a escribir (y de memoria, ah!). *suspira*

Empecemos.

1º: Mi primer programa de televisión favorito fue The X-Files. No voy a hablar del programa ahora porque lo tengo guardado así como shuper post para más adelante, pero como tal, Mulder & Scully fueron siempre la gran razón detrás de mi fanatismo por ese programa, incluso cuando le tenía pánico a los extraterrestres, daban la serie en español, los jueves en la noche en TVN (DESPUES de Informe Especial), me daba susto todo y tenía que ir al colegio al otro día. COMPROMISO. A eso llegué con estos dos.

2º: Fueron mi primer OTP. ¿Qué es eso? Significa One True Pairing y denota la pareja que más apoyas, que más quieres que pase, que más defiendes hasta la eternidad. Se supone que uno tiene un sólo OTP, pero en realidad todos tenemos un OTP por serie o libro o película o fandom. Puro chacreo pero así es más entretenido.

Ya, con eso fuera del camino procedo a celebrar este 20º Aniversario.

Fox Mulder es psicólogo y trabaja para el FBI pero como su hermana desapareció cuando era niña, él raya con las conspiraciones y los extraterrestres y jura de guata que los hombrecitos grises se la llevaron y puro quiere creer en alguna cuestión con tal de saber qué cresta pasó esa noche cuando su hermana se hizo humo.

Dana Scully viene de familia de militares, es médico forense y también trabaja para el FBI, pero para ella la ciencia es la madre de todo y si no hay pruebas tangibles de lo que ve, aquí no ha pasado nada. A Scully la reclutan para vigilar a Mulder, para contarle a los superiores qué hace, qué piensa, quiénes son sus contactos, para dónde va, por qué come tanta semilla de girasol y cómo mantiene el pelo tan sexy. En serio.

Ahí se juntan, con cero confianza. Él sabe que ella está ahí para espiarlo y ella quiere ganarse su confianza, llena de curiosidad por este tipo del que ha leído harto y ahora está ahí, frente a ella, con sus historias de hombrecitos grises y una convicción a prueba de todo. Pero igual tiene que escribir sus informes y terminar cada caso tipeando que las presunciones del Agente Mulder no tienen fundamento en la ciencia y ahí todos gritábamos “nooooooooo!” frente a la tele y era terrible.

Obvio que con el tiempo las cosas van cambiando. Scully empieza a ver la luz, literalmente. La raptan, la impregnan, la matan, la reviven. Como que no le queda otra que empezar a creerle a Mulder y a depositar toda, absolutamente toda su confianza en él. Y él termina confiando sólo en ella.

Para este punto ya habíamos visto cuatro/cinco temporadas y tocaba la película. Díos mío, la ansiedad al entrar a ese cine. Y esa maldita, estúpida, asquerosa abeja que no dejó que nuestros sueños de fan se hicieran realidad. El romance más platónico de la historia seguía siendo platónico, todo por culpa de un maldito insecto. (Desde ese momento muchas odiamos a las abejas). Pero salimos no tan tristes porque igual Mulder rescata a Scully en la Antártida y la ve sin ropa y todas nosotras así adolescentes gritábamos porque ¿cómo no iba a pasar algo más ahora?! ¿Eventualmente? ¿Porfa?

Mulder y Scully nos hicieron sufrir montones. Reír también. Eran el uno para el otro siendo totalmente diferentes, con una lealtad y una confianza a prueba de balas, bombas atómicas, naves espaciales y hombres fumadores.

Siempre les voy a tener cariño por ser la primera pareja televisiva en provocarme dolor de guata con sus interacciones. Por obligarme a enfrentar mi miedo a los extraterrestres y a otros monstruos sólo para verlos juntos, tirando la talla, tirándose mala onda también, estando celosos de otros agentes con los que les tocaba trabajar pero, al final, siempre volviendo el uno al otro. Siempre.

Feliz aniversario, Mulder y Scully. Créanme que lo celebro con ustedes. 🙂