Actrices: Rebecca Hall

Siguiendo con esta idea de hablar un poco de mis actrices favoritas y aprovechando el impulso para presentarles actores que quizás no conocían, cierro los posts de este martes -rodeada de pañuelos desechables- con Rebecca Hall.

theguardian.co.uk

Rebecca Hall es una actriz inglesa, nuevecita de paquete. Hija de Sir Peter Hall (fundador de la Royal Shakespeare Company) y de una cantante de ópera, nació en 1982 y aunque ha hecho pocas cosas, cada año hay más estrenos con su nombre en el reparto.

La primera vez que la vi fue en Starter for Ten, como la muchacha inteligente, algo revolucionaria pero piola que se enamora de James McAvoy (¿quién no?) que hace de nerd bien nerd en esta película basada en los años 80. Entre la ropa horrenda de la época, Rebecca se viste de negro, sale preciosa (alta, pálida, pecosa y con voz algo profunda) y hace que me pegue a la pantalla esperando que el personaje de James despierte luego, abra los ojos y vea a la tremenda mina que tiene al frente pero en el friendzone.

De ahí empecé a buscar las series en las que había actuado y encontré poco. Rebecca empezó a actuar en cine en el 2006 y Starter for Ten fue su primera película. Pero como acá llegan las películas atrasadas, para cuando la vi ya habían otras cosas disponibles, entre ellas The Prestige, esa película sobre magos con Christian Bale y Hugh Jackman, donde Rebecca hace de la esposa incomprendida de Bale (¿quién no) y Wide Sargasso Sea, que me encanta así que merece párrafo aparte.

Wide Sargassao Sea está basada en la novela del mismo nombre que cuenta la historia de la primera mujer de Mr. Rochester, el de Jane Eyre. ¿Se acuerdan de la loca que mantiene encerrada en la casa, la del incendio? Esa es la primera esposa y esta película para la televisión muestra cuando Antoinette conoce al joven Rochester, en el Caribe, y de cómo terminan casándose y ella, volviéndose loca. Rebecca tiene el protagónico junto a Rafe Spall y me encanta. Es una película difícil de encontrar pero anda por ahí, así que si pueden, véanla. Además, interesante ver cómo los personajes clásicos llegan ahí. Me gustan esas historias.

Después de roles más chicos en Frost/Nixon (no la he visto así que no puedo comentarla), Dorian Grey (me rehúso a comentarla) y miniseries inglesas (Joe’s Palace, Einsten & Eddington), Rebecca consigue el protagónico femenino en esa maravilla británica que es la miniserie Red Riding: In the year of our Lord. La ví porque sale ella y me encantó ver más caras familiares (el nuevo Spiderman, por ejemplo, que es el protagonista). Es una serie difícil de ver, bien fuerte, que habla de los asesinatos en serie que azotaron Gran Bretaña entre 1974 y 1981 y los esfuerzos de un periodista novato por dar con el culpable.

regia

Lo último estrenado de Rebecca es The Awakening, sobre fantasmas (supongo) en la post guerra. La conseguí ayer y no la he visto aún porque me da susto. Pero seré fuerte y la veré el fin de semana con haaaaaarta luz de día y tiempo para olvidar lo que sea que me pueda dar miedo. Sólo he visto el póster y hasta ahora amo el abrigo y el pelo de Rebecca en él. Nunca dije que viera las películas por la trama.

Ah, entre medio Rebecca le tomó la mano a Woody Allen y con él hizo Vicky Cristina Barcelona, pero hace tantos años que no veo películas de Woody Allen (son todas iguales, a lo Scorsese) que tampoco la he visto. Mucho interés no tengo. *esquiva piedras*  También sale en The Town, dirigida por Ben Affleck. I know.

Igual, póngale ojo a Rebecca. Ha hecho pocas cosas pero tiene talento y le tengo buena porque me identifico con sus pecas. Si fuera a hacer la película de mi vida (zzzz), ella haría de yo, aunque sea harto (harto) más alta y regia.

Yo espero con unas ansias demoledoras Parade’s End, una miniserie que prepara HBO sobre un triángulo amoroso en la época entre guerras mundiales. Rebecca es la protagonista junto a Benedict Cumberbatch, que hace de su esposo (se supone). No hay mucha información pero esos cuatro datos (Hall, Cumberbatch, HBO, Guerra Mundial) ya me tienen en ascuas. Si me comiera las uñas, me las comería. Quiero verla YA y todavía no empiezan a filmarla. A veces odio este mundo tan conectado que me da noticias de cosas que no podré ver en años. Uff.

Fin de semana de películas

Puede que el mal humor que provoca este calor del demonio haya hecho que no me gustaran las películas que vi este fin de semana, pero aquí van de todas formas. Uff.

Parto por decir que a los 15 años me hicieron leer Hamlet en el Liceo. Lo amé profundamente desde la página uno. De ahí, mi amor por Shakespeare creció a niveles ridículos en los que le rogué por plata a toda mi familia para poder comprarme las Obras Completas (un libro tipo Biblia, hermoso) que encontré en una feria del libro usado y que DEBIA SER MIO. Yo, sin ni un maldito peso, recurrí a cobrar regalos de cumpleaños, navidad, santo y graduación para poder comprarme el libro. Y lo logré. Soy seca.

No conocía esta ‘corriente de pensamiento’ que lleva hartos años en Inglaterra produciendo ensayos, libros, obras y -ahora- películas, en las que gente conocida y otras no tanto aseguran que Shakespeare nunca existió y que en realidad se trata de un grupo de escritores de la época que trabajaron colectivamente o que simplemente se trató de una cortina de humo para proteger a un Conde u otro Sir de la corte de la Reina Isabel.

En la película desarrollan esta idea pero también le meten entremedio la pugna por el trono inglés después que se muera Isabel, que ya está viejita y no tiene heredero. Así que es una mezcla entre este Conde que escribe las obras más maravillosas del mundo y de cómo intenta proteger los intereses de su familia/amigos cuando Isabel se muera y llegue el nuevo gobernante.

Pudo ser una muy buena película, considerando las intrigas y demases que suelen aparecer en películas de este estilo (Elizabeth, Los Borgia, Los Tudor y un largo etcétera), pero termina dejando de lado la premisa original sobre Shakespeare y se fija demasiado en lo otro, entonces me da sueño y qué lata. No, en serio, para qué atraer a la gente a ver la película para saber si, como dice el tagline, “Shakespeare fue un fraude o no?” si en realidad en la cinta ni se lo preguntan, lo dan por sentado. Y más encima ponen a Shakespeare como un borracho aprovechador, estúpido y algo tarado. No. (Y eso que Rafe Spall hace de Shakespeare y yo AMO a Rafe Spall. Amar tantas cosas entre este odio me confunde).

Como sea, puedo encontrarles razón en dudar de la autoría singular de todas las obras que llevan el nombre de Shakespeare, considerando que éste no tenía educación, venía de una familia pobre y no hay mención a sus obras en su testamento; pero que lo pongan de imbécil? No. Un uno para la película por eso.

Esta reseña va a ser cortita porque no tengo mucho qué decir sobre esta película. La vi porque sale Patricia Clarkson, a quien adoro (quiero ser igual a ella cuando grande). Es una película bonita, para ver El Cairo en todo su esplendor, sin guerra, sin mucha pobreza, la parte amable de la ciudad.

El personaje de Patricia viaja a El Cairo a visitar a su esposo que trabaja para la embajada gringa ahí, pero la tramitan y por mientras que ella espera, sale a pasear con un tipo que habla inglés pero es egipcio y conversan harto y es todo bonito y lindo y eso.

En serio. Eso.

No vi más películas esta semana porque llegó mi hermano del extranjero y hay que dejarle un tiempito a la familia también, ¿no?