Las películas: Shaun of the Dead

Nunca supe cómo se llama esta película en español pero con el póster van a saber de qué hablo. Shaun of the Dead es mi película favorita, empatada en el primerísimo primer lugar con Orgullo & Prejuicio, y ahora les cuento por qué.

Shaun of the Dead es una comedia romántica con zombies, como la describen sus creadores, los británicos Edgar Wright y Simon Pegg, mi Simoncito adorado. Son los mismos detrás del éxito de Spaced y Hot Fuzz, aunque quizás ustedes conocen el trabajo de Edgar si vieron Scott Pilgrim versus el Mundo. Shaun es la primera parte de la Trilogía Cornetto (como los helados) que aún no terminan, pero yay, se vienen más películas de este parcito.

La película cuenta la historia de Shaun (Pegg), un tipo tranquilo pero algo loser que trabaja en una tienda de electrodomésticos, pasa el tiempo con su mejor amigo Mike o con su polola Liz, aunque las cosas no andan muy bien últimamente porque ella está aburrida de la rutina y de que Shaun no aspire a más. Las cosas cambian, tal como ella quería, cuando empiezan a aparecer zombies por todos lados.

Shaun, siendo el hombre de buen corazón que es (y por eso le amo), corre entremedio de los zombies para ir a rescatar a Liz, queriendo ganar también de vuelta su confianza y su amor. El problema es que Liz no va sola y Shaun tiene que rescatar también a la mejor amiga de Liz y ea desagradable ‘novio’ de ella, que le tiene ganas a Liz y odia a Shaun y Shaun lo odia a él y todo es maravilloso porque es Dylan Moran en su mejor traje de Harry Potter adulto y me salen corazoncitos por los ojos. En serio.

El siguiente paso en el plan de Shaun es ir a buscar a su mamá, claro que olvida que la mamá ahora tiene marido nuevo y que no se va a ir sin él. Más problemas domésticos. El pobre Shaun logra convencer a la mamá y al padrastro de buscar refugio en el único lugar donde pueden llegar a sentirse seguros: el Bar Winchester, donde él y Mike pasan la mayor parte del tiempo.

Aquí ocurre mi escena favorita de la película y una de las escenas más topísimas en la historia del cine! Ya, exageré, pero de verdad que amo esta escena. Shaun, Mike y el resto están escondidos en el Winchester, rodeados de zombies, cuando a Mike se le ocurre la maravillosa idea de poner música en la rockolla. Al son de “Don’t Stop Me Now” de Queen, el grupo intenta atacar a los zombies que entran por las ventanas y amenazan con comérselos a pedacitos. No todos salen airosos.

Shaun of the Dead es de esas películas que tiene un comienzo un poquito lento, lo reconozco, pero ya con la invasión de los no-muertos despega y no te suelta hasta que termina. Es muy graciosa, las actuaciones son increíbles, me gustan todos los actores y hay muchas caras conocidas: el guiño especial a los compañeros de series de los protagonistas, teniendo como invitados a sus contrapartes, me encanta. Es una escena enana (la puse en la foto aquí arriba), pero es como colisión de fandoms y AHH! Ahí están Tim y Daisy de Spaced; Tim y Dawn de The Office; y Bernard y Fran de Black Books. Les tengo que hablar de Black Books. Pronto.

Se las recomiendo a ojos cerrados, porque es entretenida, graciosa y por estar bien hecha. Por algo es una de mis películas favoritas.

Actores y Actrices: Simon Pegg

Ya ni me acuerdo dónde vi a Simon Pegg por primera vez, sólo sé que desde hace muchos años que está al tope de mi lista de actores favoritos, inamovible, perpetuo.

Para los que no lo conocen, Simon Pegg es un actor/escritor/comediante británico de 40 años que empezó haciendo los típicos Stand-Up en bares de mala muerte en Gloucester, su pueblo natal. Ahí hizo contactos con gente que tenía más ruedo en el negocio, consiguió un agente y después de poco tiempo participaba en series cómicas de la BBC como secundario.

Como el hombre es brillante, se puso a escribir y entre cosa graciosa y cosa graciosa, conoció a Edgar Wright (director de Scott Pilgrim versus the World, Shaun of the Dead, Hot Fuzz), con quien formó una dupla creativa que dura hasta el día de hoy. Juntos le dieron vida a Spaced, una de mis series favoritas, sobre un par de desadaptados sociales que viven juntos a la fuerza. (Si no conocen la serie, escribí sobre ella aquí.)

Después de Spaced, hicieron Shaun of the Dead, una parodia/homenaje a la película de George Romero que se convirtió rápidamente en mi película favorita de toda la vida. Ahí, Simon hace de Shaun, otro perdedor pero con un corazón tan regrande que dan ganas de tirar a los zombie pa un lado con tal de poder abrazarlo un ratito. En Shaun también vemos lo buen actor dramático que es Simon (la escena en el Winchester tiene de todo y verlo llorar me parte el alma a pesar de lo gracioso) y también lo vemos actuar con su mejor amigo, el gran Nick Frost.

Como a mi ya me tenía de calcetinera (por hacer películas graciosas, no creerse el cuento y ser un tipo buena onda en general), me puse a ver todas las otras cosas que pude encontrar. Algunas, buenísimas; otras, no tanto. Pero la colección está casi completa y reconozco que he visto sketches atroces sólo porque sale Simon. Confieso que aún no puedo ver Misión Imposible 3, ni siquiera por los tres minutos en los que sale porque aparece medio gordito y no me gusta así.

Fanático empedernido de Star Wars, terminó haciendo de Scotty en Star Trek; un salto algo extraño pero que como buen fanboy y autodefinido nerd, llenó su corazón de alegría. No es que yo sea acosadora ni nada pero me leí su biografía y hasta el libro es gracioso, pero no demasiado, igual que Simon: piola. Por eso me gusta.

Les recomiendo Run Fatboy Run, porque también sale Dylan Moran (otro actorazo); Hot Fuzz, no sólo porque sale muy diferente sino que por todos los homenajes escondidos y no tanto a las películas de acción de los 90 (imperdible) y Burke & Hare, sobre dos tipos de la Escocia de 1800 que roban cadáveres para venderlos y así sobrevivir (es graciosísima y reúne a Simon con varios colegas de Spaced, aww).

Es mi actor favorito y me cuesta criticarlo. A veces es mal genio por twitter, sí; pero por lo mismo prefiero verlo en la pantalla, hasta cuando hace del tipo que saca fotocopias porque sé que me va a hacer reír igual. Es así de bueno y me encanta.