5 videos musicales

Cuando era más chica amaba ver videos musicales. Claro, en esa época MTV pasaba videoclips tooooodo el día y eran todos demasiado entretenidos. Hace mucho que no veo videos de música porque odio Youtube. Ya, si no odio Youtube, pero no me gusta meterme a ver videos porque me traga el hoyo negro y no salgo más. Es terrible. Jaja.

Estos son 5 de mis videoclips favoritos de la vida.

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5 Canciones de Tori Amos

rOmii sugirió que hiciera Top 5 de las canciones que más me gustaban de mis bandas/artistas favoritos. Como un Top de Tops. Así que aquí está el primero, de Tori Amos, obviamente. Con videos y links para compartir y fotos lindas. Si les dije que las sugerencias iban a publicarse con tutti. 🙂

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Viernes de Música: Mecano

De la poca música que escucho en español, ninguna otra banda o cantante ha tenido más impacto personal y artístico que Mecano. Con decirles que cuando, hace un par de meses, leí que se reunirían, casi lloré de alegría. Pero no era cierto. Siguen jugando con mis sentimientos, es un milagro que siga viva.

Conocí a Mecano de niña, bien chica. Sonaba en las radios Maquillaje y era complicado cantarla y por eso me gustaba. Era una canción entretenida y cuando daban el video en la tele me quedaba pegada porque tenía harto color y la tipa que cantaba era feíta pero tenía una voz hermosa. Ya saben que a mi me gusta la música que pueda cantar y la música que producía Mecano me quedaba como anillo al dedo. En realidad, escribiendo esto, Mecano (Ana Torroja) tiene la culpa de que me guste la música cantable y de que jure de guata que puedo cantar. Gracias, Ana.

Crecí escuchando esta música, a propósito. En esta época una escuchaba más lo que escuchaba la mamá el fin de semana mientras hacía el aseo que algo por mutuo propio, pero Mecano era algo que yo compartía con mi mamá así que poníamos el casette y cantábamos las dos.

De esta época se me vienen a la cabeza puros éxitos: Los Amantes (que todavía adoro cantar), Me Cuesta Tanto Olvidarte (temóooooon), El Blues del Esclavo (¿han escuchado alguna vez canción más linda que esta?, Laika (pobre Laika), Hoy No Me Puedo Levantar (himno obligado de la época escolar) y taaaaaantas otras.

Mi mamá y yo éramos hiper fanáticas así que los discos que ella no encontraba, los compraba yo ahorrando de mi mesada. Y lo tengo TODO. En casette pero todo. Desde el single uno, la canción que nadie en realidad conoce (como La Estación, manera de amar esa canción) hasta lo más último que hicieron. Amaba escuchar la discografía completita, desde Hermano Sol, Hermana Luna a El Club de los Humildes. Es cierto, lo último que sacaron no es de lo mejor, sobre todo cuando tienes que compararlas con cosas como Eungenio Salvador Dalí, pero igual no eran malos álbumes.

Por la calidad vocal, musical y las letras, siempre amé a esta banda. Nunca me ha gustado la poesía pero las canciones que escribía José María Cano eran verdaderas odas, unas maravillas que me paran los pelos aún, veintitantos años después. Siempre preferí a José María, porque sus canciones eran obras de arte (hasta las canciones instrumentales), pero también me gustaban las locas canciones que hacía Nacho Cano. ¿Cómo poder odiar Los Amantes, si es tan simpática? ¿O Sólo soy una Persona? Imposible.

Mecano vino a Chile en 1996, si no me equivoco. No recuerdo bien el año pero la cuestión es que fue el mismo año que Paul McCartney o alguien más así legendario. Con mi familia, obviamente, elegimos ir a ver a ese otro legendario porque no nos alcanzaba la plata para ir a todos los conciertos que se empezaban a hacer en Santiago. En mi vida me he arrepentido más de una decisión. Es algo de lo que prefiero no acordarme porque me da rabia conmigo, con mi mamá, con el mundo y con Mecano, por haber tomado la estúpida decisión de separarse poco después de tocar en Santiago, quitándome para siempre la posibilidad de verlos en vivo.

O sea, cuando a una le dan la oportunidad de ir a ver a un Beatle, que jamás en la vida ha venido a Chile y que tiene mínimas posibilidades de volver y de ir a ver a una banda española que viene seguido, una va a ver al Beatle!! Una no espera que la banda española decida dejar de trabajar y la deje a una con ganas eternas de cantar con ellos en vivo. Se me llenan los ojos de lágrimas. Necesito un momento.

Recuerdo que un tiempo después Canal 13 transmitió el concierto, y ahí estaba yo con mi mamá, en la casa, tomadas de la mano, cantando fuerte y mirándonos con cara de ¿por quéee?

Ahora recordé que cuando tocó Ana Torroja con Miguel Bosé en el Festival de Viña, fui a ver a Ana. Obviamente, toda la gente alrededor mío (mujeres) iban a ver a Bosé y le gritaban a Bosé y a su incipiente panza. Yo no. Yo fui a ver a Ana y cuando cantaba canciones de Mecano, fui la única en mi sector de la galucha que cantaba, a todo pulmón, todas las canciones. Sueño semi-hecho realidad.

La noticia del principio de este post no es tan mentira. En realidad el anuncio no fue una reunión de la banda, sino que Ana volvería a las pistas y daría inicio a una gira latinoamericana, que incluye a Chile. Como cuando la vi en Viña, cantaría canciones de sus discos solistas (a nadie le importan) y de su época en Mecano. Yo espero la fecha porque me da lo mismo escuchar cinco canciones que no conozco con tal de corear Sentía o Mujer Contra Mujer.

Quedé con ganas de escucharlos, así que eso voy a hacer. En alguna parte tienen que estar esos discos. Tanta canción buena, por Dios.

Cosas top: The Aurors

De a poco voy a ir compartiendo cosillas que encuentro por ahí y que no me caben en ninguna otra categoría. Hace tiempo que quería incluir este video de alguna forma en el blog, y este es el único modo en que se me ocurrió:

The Aurors es un programa producido por la cadena gringa FX, basado en los Aurores de Harry Potter, obviamente. En el tráiler para la serie, vemos cómo los Aurores deben lidiar con los magos malosos y cómo las cadenas de poder facilitan o dificultan su trabajo. Es un programa policíaco con magia.

O sería, si fuese real. FX sacó el trailer para esta serie para el Día de los Inocentes en 2011 y hubo varias que casi morimos de la impresión y del susto y AKSJHAKSH. Queríamos que este programa fuera real. El último Harry Potter acababa de ser publicado y nuestra necesidad por algo más, aunque sea lejanamente basado en cualquier cosa Potteriana, era vital.

Pero no fue así. Fue una broma. De la televisión. En youtube. Pero les quedó tan increíble el trailer! Son 50 segundos de pura tensión y todavía sueño a veces en cómo serían los capítulos, si habría menciones a los personajes de los libros (tendrían que nombrar al menos a Harry y a Dumbledore, ¿no?), qué conflictos y conspiraciones hubiesen visto la luz y siento mariposas en la guata porque hubiese sido tan pero tan bakán tener una serie así.

Bueno, para eso existe el fanfiction. #todocalzapollo

Viernes de música: KT Tunstall

Sin preámbulos ni presentaciones exageradas. Este viernes, KT Tunstall.

Como muchos de ustedes, conocí a KT Tunstall hace unos siete años cuando en todas las radios empezó a sonar, a cada rato, Other Side of the World. En esa época yo colaboraba en The Santiago Times, un diario en inglés con sede en Santiago, y tenía a una compañera que era igual a KT Tunstall. /dato freak

Mi compañera, Maureen, eso sí era de Irlanda y no de Escocia, pero el acento lindo le funcionaba igual y me encantaba cuando decía “I’m going to the loo”. La cuestión es que por eso y porque salía harto en la radio, conseguí el primer disco de KT Tunstall, Eye to the Telescope, y me enamoré del 95% de las canciones. Ocurre a menudo en mi historia que los singles me terminan hartando bien rápido y me enamoro de las canciones más piola de los álbumes, esas que los artistas no tocan jamás en sus conciertos.

Eye to the Telescope es un disco pausado, donde la voz de Tunstall es protagonista. Me gusta la voz de KT, es como rasposa pero femenina igual, le queda bien a las baladas y a las canciones más rockeras o con ritmo. Es versátil y eso hace que sea una cantante que da gusto escuchar en toda ocasión. De este disco rescato particularmente The Universe and U, por romántica; y Black Horse and Cherry Tree, por zorrona.

Recuerdo haber pillado en la tele una presentación de KT en la televisión británica. Ella sola frente al micrófono, guitarra en mano y el pandero en el suelo. Casi como un pulpo con muchos tentáculos, KT se las arregló para tocar sola Black Horse and Cherry Tree, en una versión acústica increíble. Con el pie descalzo le pegaba al pandero mientras bailaba y tocaba la guitarra, además de cantar. Ahí le puse el cartel de ídola y no se lo he sacado desde entonces, aunque la escuche menos.

 

 

El segundo disco de Tunstall, Drastic Fantastic, deja un poco de lado la balada melódica y se adentra a los acordes más rítmicos y rockeros. De aquí mi canción favorita es Funnyman. Me gusta que tenga aires a canción épica sin serlo. Y Hold On, porque la encuentro fantástica para bailar un rato, me gusta el guitarreo.

En 2010, KT sacó su tercer disco: Tiger Suit. Reconozco que no lo he escuchado por horas y horas como los otros dos, pero sigue siendo un álbum fiel al sonido por el que KT se hizo conocida: composiciones sencillas donde la singular voz de Tunstall toma las astas, seguida de una guitarra no pretenciosa.

Algunos pueden decir que en realidad KT Tunstall siempre produce más de lo mismo, y quizás es una apreciación no tan descabellada. Yo sigo volviendo a Eye to the Telescope porque es el único de sus discos que me gusta entero y que puedo perderme en las letras y cantar por horas. A veces la repetición sí funciona.

Canción para hoy: Wow, Snow Patrol

Porque es mi canción favorita de la vida. Porque hoy amanecí con ánimo y quiero rodearme de puras cosas buenas. Porque Snow Patrol comienza sus conciertos con esta canción y me llega a dar dolor de guata de puro entusiasmo. Porque sueño con que Gary Lightbody (el cantante y líder de la banda) me toma de la mano y me dice “sólo sígueme” y corrimos por la nieve y suena la guitarra del principio y se me paran los pelitos. Uff.

Wow – Snow Patrol
link

No le tengas miedo a nada
Lo que tenemos es lo que necesitamos
Todas las luces brillando en los cielos enojados
dicen que nadie nadie nos mira cuando nos vamos

Di lo primero que se te ocurra cuando me veas
Si se ve como que funciona y se siente como que funciona
Entonces funciona
Con el sol en la cara, todas estas preocupaciones desaparecerán
Sólo sígueme

Encuentro dibujos cuidados en la nieve
Parece que sí viniste pero cambiaste de opinión
Si dieras diez pasos más hacia mí
Nunca más volveré a preguntarte

Sólo porque no pude decirlo, no significa que mienta
Noté el cambio en tu voz, tan claro
Mi papel es este enredo no es algo que me enorgullezca
Pero todo va a cambiar
Todo va a cambiar, todo va a cambiar ahora.

Di lo primero que se te ocurra cuando me veas
Si parece funcionar y se siente como que funciona
Entonces funciona
Con el sol en la cara
Todas estas preocupaciones desaparecerán pronto
Sólo sígueme ahora, sígueme.

Canción para hoy: Cornerstone, Arctic Monkeys

No sé si es el día otoñal pero he escuchado esta canción como quince veces hoy. Me gustó desde la primera vez que la escuché pero cada vez que le pongo más atención a la letra, más me gusta. Así que la traduje para la audiencia españolparlante. Soy tan buena onda, por la chita. 😛

Cornerstone – Arctic Monkeys

Creí verte en el Battleship
pero sólo era alguien parecido
No era más que un truco de la vista,
bajo la luz de advertencia.
Estaba cerca,
lo suficiente como para ser tu fantasma
pero mis posibilidades se hicieron trizas
cuando le pregunté si
podía llamarla por tu nombre.

Creí verte en el gancho oxidado,
apiñada en la silla de mimbre
me acerqué para ver mejor
y besé a quien estaba sentada ahí.

Ella estaba cerca,
y me sostuvo con fuerza
hasta que con una amabilidad terrible pregunté,
por favor, ¿puedo llamarte por su nombre?

Y alargué mi camino a casa,
sí, dejé que se fuera por el camino largo
olí tu aroma en el cinturón de seguridad
y me guardé todos mis atajos.

Creí verte en el pico del papagayo
jugando con la alarma de incendio
Había demasiado ruido como para escucharla hablar
y tenía un brazo roto.
Estaba cerca, tan cerca
que las paredes estaban mojadas
y escribió en letras transfer,
no, no me puedes llamar por su nombre.

Dime dónde está tu escondite,
me preocupa que olvidaré tu cara.
Y le he preguntado a todo el mundo,
estoy empezando a pensar
que te estuve imaginando todo el tiempo.

Alargué mi camino a casa,
sí, dejé que tomara el camino largo
olí tu aroma en el cinturón de seguridad,
y me guardé todos mis atajos.

Vi a tu hermana en la piedra angular
al teléfono con un hombrecito
cuando vi que estaba sola
pensé que ella entendería.
Estaba cerca,
bueno, no podías acercarte mucho más,
Ella dijo: la verdad es que no debería pero sí,
me puedes llamar como quieras.

Viernes de música: Duncan Sheik

Para este fin de semana elegí algo más tranquilo, considerando que estamos todos descansando y/o aprovechando el fin de semana largo en otra ciudad, haciendo otras cosas.

Duncan Sheik es un cantautor y compositor estadounidense. Lo conocí gracias a mi amiga Sarah que es fanática de él y que me prestó un CD virtual por allá por el 99. Yo, en medio de mi amor por Tori Amos, pude apreciar el talento demostrado por Sheik en su disco debut, con sus melodías claras, sus palabras sencillas y sus canciones redonditas. Me obsesioné con “Barely Breathing“, una balada que todavía tocan a veces en las radios chilenas y que siempre me hace cantar a todo pulmón.

Justo en esta época fui a ver al cine Grandes Esperanzas, esa película dirigida por Alfonso Cuarón, donde Ethan Hawke dibuja y Gwyneth Paltrow se viste de verde y es mala onda. Ahí Duncan Sheik pone su granito de arena en la banda sonora con Wishful Thinking, que se transformó en la canción principal para promocionar la película. Las locas coincidencias de la vida hacen que, al menos para mí, vuelva a estar conectado con Tori Amos, quien también hizo una canción para la película, Siren.

Todo lo que había escuchado hasta el momento, me gustó. Así que empecé a buscar los otros discos que no tenía. Así encontré Humming (98), Phantom Moon (01) y Daylight (02). En este último Duncan incorpora un par de canciones que yo llamaría ‘bailables’, gracias a sus bases electrónicas. Daylight es lejos mi disco favorito de Duncan Sheik; recuerdo que podía escuchar las cinco primeras canciones durante días. Entre ellas On a High, Start Again y Genius, ahí con link para que puedan escucharlas.

Mención especial hiper merecida para dos canciones en ese disco: For you, porque es de esas ‘cancioncitas’ piolas pero que dicen mucho sin hablar harto y porque es linda y romanticona; y Half-Life, por ser una de mis canciones favoritas de la vida y porque todavía me provoca mariposas en el estómago cada vez que la escucho.

Aquí, Sheik decide emprender un camino completamente diferente y dedicarse a componer la música para un musical de Broadway. Este nuevo trabajo lo mantuvo ocupado por tres años, con dedicación exclusiva, pero todo el esfuerzo valió la pena. A fines de 2006 se estrena Spring Awakening, que al año siguiente ganaría una tonelada de premios Tony, incluyendo dos para Sheik por Mejor Orquestración y Mejor Partitura para un Musical.

Spring Awakening es mi musical de Broadway favorito y el culpable es Duncan Sheik. Se encargó de crear canciones modernas para una historia en una época complicada – fines del siglo XIX-, logrando traspasar el sentimiento de no pertenencia de los protagonistas y el despertar de sentimientos todavía no entendidos. No quiero hablarles demasiado del musical porque me gustaría dedicarle un post completo, se lo merece. Una muestra, de todas formas, acá abajo.

Después de colaborar en la banda sonora de la película American Psycho, Sheik lanzó un disco de covers de canciones de los 80 y hace dos años editó nuevo disco de estudio y realizó una gira corta por Estados Unidos, siempre apelando a su estatus de artista independiente con un sonido alternativo. Ahora trabaja en un nuevo musical para Broadway, esta vez basado en Alicia en el País de las Maravillas. Si logra crear algo la mitad de lo bueno que fue Spring Awakening, yo creo que le va a ir muy bien.

Michael Bublé

(me disculpo desde ya por la calidad de las fotos, las saqué con el teléfono, no tengo cámara)

Anoche fui a ver a Michael Bublé en concierto. Reconozco que durante el día me pregunté varias veces a qué iba, considerando que sí, su música me gusta pero no me sé ninguna de sus canciones (ya, me sé dos) y generalmente no voy a conciertos de gente que no conozco mucho. Sin muchas ganas llegué al Movistar Arena, a Platea Alta, desde donde igual se veía todo muy, muy bien (me encanta el Movistar, de todos lados se ve y se escucha muy bien).

Abrió un grupo de 7 tipos que hicieron un show sin instrumentos, sólo con voces, muy bueno. Su versión de “While my Guitar Gently Weeps” se me quedó pegada, debe ser de los mejores covers de esa canción que he escuchado; muy simpáticos también, hay que decirlo.

Y después entró Bublé. Canchero como él solo, pero también humilde, bueno para la talla, simpático, agradable de ver (y eso que no lo encuentro mino), maravilloso. Le tenía poca fe a Bublé, lo reconozco. Siempre he sabido que canta muy bien, pero a eso le agrega un encanto que me fascinó. Me ganó por completo (le hecho la culpa a que es canadiense, jaja).

Habló en español, con un leve acento argentino (decía sho en vez de yo); bailó, agarró para el leseo a todos y cada uno de sus músicos (qué ganas de tener cámara para haber grabado todo porque por Dios que me reí), cantó con una fan que tuvo la inteligencia de ir con un cartel gigante que decía “I want to sing with you” y él “venga pues!” le dijo; imitó a Michael Jackson, rapeó, se presentó como Michael Burbuja (ídolo!), hizo chistes y demostró que tiene una capacidad vocal inmensa. Terminó cantando a capella, sin siquiera la ayuda del micrófono y se escucho en el Arena completo. Me dio envidia y asombro a la vez. Se me pararon los pelos.

Estuve casi todo el concierto sentada (algo muy, muy raro por acá) pero la música daba para escucharla completamente, aunque con los temas más movidos igual me paré y los bailé enteritos. Y con lo del asiento quería hacer el paralelo con el último concierto al que fui: Britney Spears. La decepción más grande de la historia, pasar el concierto entero sentada, amurrada, sintiéndome estafada y con ganas de irme a mi casa. Nunca creí lo del producto fabricado pero era cierto, y en el caso de Bublé eso no existe. Comprobado: su voz, su estampa, su carisma. Visto en vivo y en directo. De nuevo, maravilloso.

Pasé de no tenerle muchas ganas a Bublé a querer que no se fuera del escenario. Hace mucho que eso no me pasaba. De verdad me dio pena cuando terminó el concierto, no me quería ir, podría haberme quedado tres horas más escuchando esa voz aterciopelada pero moderna, escuchándolo hablar,  sin importarme que tuviese que trabajar temprano al día siguiente.

Él también se fascinó con nosotros. Dijo que ya había hablado con su manager y que quería volver a Chile y hacer 6 conciertos de una. Yo creo que definitivamente voy y para entonces me voy a saber todas sus canciones para poder cantarlas con él. Nos lo merecemos, ¿cierto, MIchael? Sip.

(Del día anterior, pero igual, para que lo vean. Mah lendo)

Viernes de Música: Queen

Llegué a Queen por mi tío. Es la única banda que sé que le gusta (en serio, gente que no escucha música, no sé cómo viven) y que, por tanto, ponía en el auto. Es como que uno conoce a El Puma o a Nino Bravo porque la mamá los escuchaba mientras hacía el aseo el fin de semana; así mismo, pero en viajes a la playa o al supermercado, yo escuchaba a Queen.

Obvio que no sabía nada de inglés porque estaba muy chica, no tenía Internet como para buscar información de la banda misma, era fin de los 80 y Queen ya llevaba décadas de ruedo; nada de eso me importaba, recién comenzaba a descubrir música diferente, no dirigida a mi edad y mis pequeñas orejitas querían más.

Recuerdo que era súper hiper fanática de los programas de música que daban en la tele, porque había gente talentosa que hacía videos increíbles. En uno de esos programas ponían siempre el video de Innuendo y yo quedaba hecha lapa frente a la tele, pegadísima, sin poder pestañear para no perderme un segundo de esa semipelícula de animación que acompañaba una de las mejores canciones que había escuchado en mi vida hasta ese momento.

De ahí a El Mundo según Wayne y la ya famosísima escena de Rapsodia Bohemia en el auto, con cabeceo incluido, fue nada. Creo que no hay canción más épica, no hay video más increíble (el video de Bohemian Rhapsody es considerado uno de los primeros videoclips de la historia), no hay letra más devastadora y cortavenas que la de esta canción. Cada vez que la escucho, aún grito internamente FREDDY!! ¿POR QUÉ TE MORISTE?! (Aunque es talla interna familiar también, jaja)

La voz y la puesta en escena de Queen eran bastante menos estrambóticas que otras bandas de su época, a pesar de los pantalones hiper ajustados y el pelo ruliento de sus integrantes. Cuando tienes a gente como David Bowie o Peter Gabriel haciendo verdaderos espectáculos sobre el escenario, además de tocar música, es difícil sobresalir pero Queen lo logró y lo hizo descansando en laureles bien merecidos. La calidad de su música es tal que no necesita parafernalia, la voz de Freddy Mercury es tan poderosa, que es suficiente, la guitarra de Bryan May y el resto de la banda son el acompañamiento perfecto, no se necesita más.

Qué ganas de haberlos visto en vivo. Cantar We Will Rock You ahí, frente a Freddy; o mi favorita Don’t Stop Me Now y bailar hasta caerme. Hay tantas canciones que destacar de Queen, tantos temas que han pasado por épocas distintas en mis oídos, en mi personal stereo, en mi mp3, en mi iPod. Es una pena que ya no estén pero en cierto sentido, todavía están y siempre van a estar.

Igual quiero alguna vez poder ir a ver a la banda tributo God Save The Queen porque el tipo que canta es demasiado parecido a Freddy Mercury y lo encuentro un poco creepy que hasta cante casi igual. Es una lata tener que conformarse con la copia, pero si la copia es buena…

Viernes de Música: Sara Bareilles

Me gusta la música que pueda cantar. Me gusta la música que me provoque alguna reacción física. Me gusta la música que pueda cantar. Si sé que lo puse dos veces pero así de importante es ese factor para mí. Tras años escuchando a Tori Amos, encontré nueva musa cantística y su nombre es Sara Bareilles.

Sara Bareilles es de San Francisco y se hizo conocida en el mundo entero con Lovesong, donde pegajosamente le decía a un tipo no voy a escribirte una canción de amor porque la pediste, porque necesitas una; no voy a escribirte una canción de amor porque dices que así lo lograré; no voy a escribirte que te quedes; voy a necesitar una mejor razón para escibirte una canción de amor hoy.

Todos pensábamos que le cantaba a un potencial amor pero en realidad Sara le estaba cantando a los ejecutivos del sello discográfico, quienes le habían pedido que escribiera una balada azúcarada para lanzarla al circuito y a ella se le ocurrió hacer lo opuesto. Genia. Porque le resultó.

Esa canción es de 2009 y durante un viaje de trabajo tuve la oportunidad de sentarme tranquilamente a escuchar el disco Little Voice completo, una y otra vez. Me gustó pero no me mató. Lo escuché harto pero no en exclusiva.

Después lanzó su segundo disco, Kaleidoscope Heart. Los segundos discos siempre siembran dudas sobre los artistas, son la prueba de fuego tras el éxito inicial, pero a Sara le fue fantástico: vendió más, fue nominada al Grammy y hasta participó como jurado en un programa de talentos en Estados Unidos, dándole más pantalla y oportunidades de mostrar su trabajo como compositora y cantante.

Aquí es donde cambia la cosa para mí, porque antes del programa de concursos, Sara grabó un DVD en vivo en un viejo teatro en su natal San Francisco. Sara Bareilles Live at the Fillmore me rompió. Encontré parte de la actuación en youtube y los primeros acordes del piano ya me tenían rendida a sus pies. Sara no es igual en vivo. Es mejor.

Es raro que un artista suene igual en vivo y en el disco. Es rico sorprenderse cuando eso pasa y una decepción total cuando nos damos cuenta que la voz grabada tiene tantos arreglos que escuchar a un cantante en vivo es como ir a ver al doble, y a uno no muy bueno (Te estoy mirando a ti, Britney).

Cuando pasa lo contrario y ves que la música y la voz suenan igual o incluso mejor en vivo que en el disco, como que me viene el soponcio. Eso me pasó con el DVD. Volví a escuchar canciones que ya conocía, como Morningside, pero la versión en vivo es tan increíblemente mejor, tan cantable, tan maravillosamente ohmygod, que rápidamente se convirtió en mi canción favorita de ella y en una de mis top 5 de todos los tiempos. La escucho todos los santos días, la canto todos los días, me sale pésimo pero no me importa. AMO ESA CANCIÓN.

Me pasó lo mismo con casi todas, en realidad, porque me sorprendió Sara. Me sorprendió lo relajada que es, me gustó que tocara el piano sin zapatos o con zapatillas Converse (estaba acostumbrada a Tori y sus tacos bien altos), me gustó que tirara la talla con sus músicos y con la gente, que se riera y dijera garabatos y que se note que ama estar frente a miles de personas, tocando el piano y tocando sus canciones, y tiene tantas canciones lindas.

Hay hartas cantautoras dando vueltas por ahí, pero de todas, Sara Bareilles es la que más me gusta. La encuentro menos quejumbrosa, menos “odio a todos los hombres porque me engañaste”, menos mala onda en su trabajo y por eso me gusta y la escucho y la canto. Por top.

Les dejo dos videos de Gravity, porque es una preciosa balada de amors. Este es el video oficial…

Esta es la versión del DVD en el Fillmore.

Juzguen ustedes.